sábado, 26 de enero de 2013

Capítulo 22.

Caminaba por los pasillos del instituto hacia mi clase, era la primera hora después del recreo del Viernes, y tenía Química en el laboratorio.
Había odiado esa clase desde que empezó el curso, pero ahora que estaba bien con Nick amaba esa clase ya que somos compañeros de laboratorio y podía pasar el rato con él.
No había hecho otra cosa en lo que llevábamos de semana que no fuera eso, pensar en él.
Paré en mi taquilla para coger mi libro de química y allí estaba Ryan Collins.
-Hola.- dijo sonriendo con los brazo cruzados.
-Hola... ¿Puedes quitarte?- dije.
-¿Por qué?
-Estas apoyado en mi taquilla...- dije ante la obviedad.
-Oh, cierto.- se movió unos centímetro a la derecha dejando mi taquilla libre.
La abrí mientras el me miraba.
-¿Quieres algo? Digo, porque como no me dejas de mirar.
-Me preguntaba si aun recordabas lo de este Sábado.
Me quedé unos segundos pensando.
-¿Me refrescas la memoria?
-Claro, tu y Deryck y mi chica y yo cenando.
-Ah, si. Se lo diré.- dije cerrando mi taquilla y largándome de allí.
Ryan era un pesado, estaba completamente empeñado en la cena que supuestamente íbamos a tener. No sé que tramaba, pero dudo que simplemente quisiera hacer una cena en plan parejitas, Ryan no era así. Yo creo que lo que él realmente quería era ponerme celosa con ''su chica'' y que dejara a Deryck o algo... Lo que él no sabía es que 1. Yo no estaba interesada en él. 2. Tampoco lo estaba en Deryck y 3. Estaba interesada en Nick.
Pero bueno, con la excusa de Deryck Ryan me dejaría tranquila con Nick.
Mañana sin falta le diría a Ryan durante nuestro castigo después de clase que por motivo ''X'' Deryck y yo habíamos discutido y ya no estábamos juntos, y después ya pensaría que haría.

Entré en clase borrando en seguida de mi mente cualquier pensamiento sobre Ryan y Dercyk y vi sentado en última fila como siempre a Nick.
El profesor aun no estaba en clase y Nick estaba apoyado en su libro de química a modo de almohada con los ojos cerrados. Me pregunté si estaría dormido, pero en cuanto me senté en la silla de al lado el levantó la cabeza del libro.
-Hola, ¿cómo te ha ido el día?- dijo con una sonrisa.
-Genial.- contesté.- ¿Y a ti?
-Igual. He pensado que podríamos vernos alguna tarde más como el último fin de semana, ya sabes.
-Claro, solo dime día y hora.- dije sonriendo.
Entonces el chico que se sentaba en frente nuestra lanzó todo su estuche al suelo dejando sus bolígrafos, rotuladores y lápices por todo el suelo.
-Ey Alison, ¿me puedes coger esos?- dijo el chico señalando unos que estaban por mi zona.
-Claro.- respondí y me agaché debajo de la mesa a cogerlos.
En ese momento el profesor entró en clase, pero yo seguía debajo de la mesa recogiendo los bolígrafos del chico.
El profesor empezó a pasar lista. Escuché murmullos de toda la clase que parecía entusiasmada por algo.
-Alison Miller.- dijo el profesor de química.
Me levanté del suelo, no sin antes demostrar mi nivel de torpeza y dándome con la mesa en la cabeza al levantarme.
-¡AU!- exclamé y algunos se rieron. A esas alturas ya me daba igual, todos en clase sabían que yo era y soy una torpe.- Presente...- dije mientras me pasaba la mano por la cabeza.
-¿Estás bien?- dijo Nick que aun así se estaba riendo un poco también.
Lo cierto es que era gracioso.
-Si descuida... Estoy a prueba de golpes de tantas veces que me he dado ya.
Entonces me di cuenta de algo horrible, el motivo de los murmullos de entusiasmo de la clase. Un profesor de prácticas.
-Bueno.- dijo el Fellon, mi profesor de química.- Este es Deryck, es un universitario que está de prácticas como profesor, hoy os dejaré con él dando la clase para ver que tal ¿de acuerdo? Comportaros chicos, es su primera clase.
-Es guapo...- oí decir a Marta una chica que se sentaba en frente.
Genial, el nuevo profesor de prácticas era Deryck ¿qué más me podía pasar?
Deryck aun no había notado que estaba en clase, mientras pasaban lista había estado mirando algunos papeles y no había prestado atención a mi penoso golpe con la mesa gracias a Dios.
Apoyé la cabeza en mis manos mirando hacia la mesa. ¿Por qué me pasaba todo a mi?
La clase se quedó en silencio, el profesor Fellon se fue de clase, mientras Deryck cogía la lista de nuestra clase y la ojeaba mientras se sentaba en la mesa del profesor.
-Bien.- dijo Deryck levantando la vista de la lista con una sonrisa.- Supongo que no querréis hacer nada ¿no?
-Obviamente.- dijo Sophie Adams.
-Bueno, pues como es la primera clase nos limitaremos a hablar un poco y a que yo intente aprenderme vuestros nombres. Pero primero me presento.
Deryck se levantó de la mesa y cogió una tiza y escribió en la pizarra su nombre y apellido, Deryck Dawson.
-Soy Deryck Dawson, pero llamarme solo Deryck. Ahora estoy estudiando en una univesidad no muy lejos de aquí.- dijo mientras se sentaba de nuevo en la mesa.- Estudio magisterio, y por eso me han traído aquí. Para hacer prácticas y relacionarme un poco más con los adolescentes y esas cosas. ¿Alguna pregunta?- dijo Deryck.
Las chicas de mi clase le miraban encandiladas, todas menos yo y Leslie. Leslie me miraba a mi, con una sonrisa viendo mi expresión de angustia. Odiaba esta situación, y sobre todo, ahora odiaba más que nunca estar enfadada con Leslie y no tener ningún apoyo moral.
-¿Cuántos años tienes?- dijo Sophie que se notaba a la legua que intentaba tontear con él poniéndole continuamente ojitos y sonriendo como una tonta.
-Veinte.- dijo.
-Yo tengo casi dieciocho.- dijo Sophie.
Sophie era completamente tonta ¿Acaso la habían preguntado? Me estaba poniendo de los nervios.
-Genial.
-¿Y tienes novia?- pregunto Sammy, otra chica de mi clase.
Algunas chicas se rieron, ya que todas querían saber la respuesta. Deryck se toco el pelo de la nuca nervioso y con una media sonrisa, estaba adorable así.
-Dejemos esa pregunta a un lado.Voy a pasar lista a ver si se me queda algún nombre.- dijo Deryck.
Yo estaba de los nervios, no quería que me viera, pero era inevitable que eso pasaría en cuanto pasara lista.
Eché un vistazo a los chicos de clase. A ninguno parecía hacerle gracia que Deryck estuviese ahí acaparando la atención de todas las chicas, y otros simplemente parecían indiferentes, a diferencia de todas las chicas que estaba ilusionadas de que el guapo de Deryck nos fuera a dar algunas clases. A mi no me hacía ni un poco de gracia.
-Sophie Adams.- comenzó Deryck.
-Yo.- dijo Sophie con una sonrisa levantando el brazo.
Deryck la miró y sonrió, después volvió la vista a la lista.
-Les... Leslie Anderson.- dijo y después Leslie levantó el brazo sonriendo.
Me dio tiempo a preguntarme a mi misma si la reconocería. Leslie había cambiado bastante desde le verano, y no solo en su personalidad. Además del pircing que ahora tenía en la nariz hacía una semanas se había puesto algunas mechas de color negro y púrpura en su pelo rubio y ahora vestía con ropas más oscuras y no con su estilo de antes.
Pero Deryck si que la reconoció.
-¿Leslie?- dijo acercándose a su mesa.
-La misma.- dijo ella sonriendo.
-¿Os conocéis?- dijo Sophie molesta.
-Si.- dijo Leslie sin borrar su sonrisa.
-¿Cómo está Mike y Ali?- dijo Deryck.
-Oh... Pues Mike no sé. Y a Alison la verás en un rato. Ahora anda tonteando con todos ¿sabes?- dijo Leslie.- No solo con su ex novio, si no que también con su compañero de laboratorio y vete tu a saber con quién más.
Deryck la miró sin entender. Y toda la clase me miró a mi y a Nick ante el ataque que me había lanzado Leslie sin venir a nada. Vi que Leslie me miraba con una sonrisa perversa, estaba disfrutando jugando conmigo. No sé en que se había transformado Leslie, lo que tenía claro es que no me iba a callar viendo como decía eso de mi en medio de toda la clase.
-¿¡Pero tu de que coño vas!?- dije levantándome de mi sitio y caminando hacia ella.
-¿Yo? De nada, solo dije la verdad. ¿Te molesta?- dijo Leslie levantándose también.
-¡Lo que me molesta es que después de tantos años de amistad te hayas convertido en una perra de la noche a la mañana!
-¡No soy yo la que tontea con todos!- dijo ella.
-¡No soy yo la que abandonó a su mejor amiga y a su novio y se fue con un pandillero de mierda!- respondí yo.- ¡Dices de mi cuando fuiste tu la que teniendo novio se enrolló con el tío ese y me dejaste tirada!
-No hables de más Alison, porque yo también puedo hablar de ti... ¿O te recuerdo lo de Will y este?- dijo señalando a Deryck.
-Está bien, está bien... No se que cojones os ha pasado a vosotras dos, pero no os vais a poner a discutir aquí en clase.- dijo apartándonos un poco a la una de la otra que nos habíamos encarado.- Sentaros por favor.
Leslie se volvió a sentar en su sitio enfada y yo hice lo mismo.
-¿Qué ha sido eso?- dijo Nick.
-Nada...- dije queriendo olvidar el tema.
Deryck volvió a pasar lista por donde lo había dejado, intentando fingir que no había pasado nada, lo cual era bastante difícil.


Cuando terminó la clase salí al pasillo a buscar a Harry y contarle lo que había pasado, pero no pude ya que nada más salir de clase Deryck vino a hablar conmigo.
-¿Que ha pasado con Leslie?- dijo.
-No quiero hablar de eso Deryck... Al menos no contigo.
-Está bien, no me meteré, pero si necesitas hablar ya sabes que me tienes aquí ¿no?
-¿Intentas ir de amigo después de todo?
-¿Después de que? Ni si quiera me dejaste explicarte nada de lo que ocurrió ese día.
-¿Cuántas veces te tengo que decir que no quiero escuchar tus explicaciones?- dije.
Entonces vi a Ryan a lo lejos caminando hacia nosotros.
Mierda mierda mierda.
-Oye Deryck, viene Ryan así que finge que...- no pude terminar mi frase ya que Ryan ya estaba allí.
-¡Mira quien hay por aquí!- dijo Ryan rodeándonos a los dos con los brazos.
Si Ryan no hubiese llegado habría podido terminar mi frase que era: ''Oye Deryck, viene Ryan así que finge que estamos discutiendo y lo acabamos de dejar''. Pero no había podido terminar, así que no sé que interpretaría Deryck, pero seguramente sería: ''Oye Deryck, viene Ryan así que finge que estamos saliendo''.
Me di cuenta de que Dercyk y Ryan eran casi igual de altos, lo cual era extraño ya que Ryan tenía dos años menos.
-Ryan ¿no?- dijo Deryck.
-El mismo. ¿Cómo tu por aquí? ¿Has venido a visitar a tu chica?
-Pues lo cierto es que estoy de profesor de prácticas.
-Interesante.- dijo Ryan, que parecía importarle una mierda.- ¿Te dijo Alison sobre el Sábado?
-No...
-De hecho se lo iba a decir ahora mismo.- dije a pesar de que era mentira.
-Bueno, se lo diré yo. Habíamos pensado en cenar juntos mañana nosotros tres y mi novia ¿te parece?- dijo Ryan.
-Em... Claro.- dijo Deryck.
-Genial, pues ya hablamos que tengo clase.- dijo Ryan yéndose.
Cuando estuvo suficientemente lejos hablé de nuevo.
-No tienes que ir.
-Quiero ir.- dijo.
-Bueno, de acuerdo. Iremos, y una vez allí fingiremos una discusión y lo dejaremos ¿vale?
-De acuerdo...
-Pues adiós, tengo clase.- dije y me fui.
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¡Y hasta aquí el capítulo! Espero que os haya gustado mucho :D Comentarme que os ha parecido ^^ Muchos besos y hasta la próxima, se os quiere :)

viernes, 18 de enero de 2013

Capítulo 21.


Caminé por los pasillos del instituto hacia mi clase. El despertador me había jugado una mala pasada y me había quedado dormida.
No importaba por una vez, yo no solía llegar tarde así que no me podían castigar después de clase, entre otras cosas porque ya lo estaba, desde hace varias semanas con y por culpa de Ryan.
Puse la mano en el picaporte de la puerta de clase, pero antes de abrir medité unos segundos.
¿Cómo tenía que actuar con Nick después de lo ocurrido este fin de semana?
Me quedé ahí parada, pensando, entonces la puerta de clase se abrió dándome en la frente.
-¡Oye, ten más cuidado! - le dije al que abrió la puerta mientras me frotaba en la parte que me había golpeado mirando al suelo.
-Es tu culpa, por estar en medio ¿Estás bien?- dijo Nick que era el que había abierto la puerta mientras me levantaba suavemente de la barbilla para que le mirase.
-Emmm... Si, estoy bien.- contesté.
Me había sonrojado como una tonta y él sonreía al haberlo notado, adoraba esa sonrisa.
-Pensé que no vendrías a clase.- comentó.
-¿Por qué?
-No sé, no sueles llegar tarde, al menos no más tarde que yo.
-Eso es cierto. Por cierto, ¿qué haces fuera de clase?
-Me han mandado a por tiza, así que debería de ir antes de que se extrañen, y tu deberías entrar en clase.
-Si... Nos vemos ahora.- dije mientras volvía a poner la mano en el picaporte de la puerta.
-Claro.- él sonrió y se giró de camino hacia conserjería donde te daban las tizas.
Abrí la puerta sin pensarlo más y entré. La clase había comenzado ya.
-Siento llegar tarde.- dije.
-Que sea la última vez. Ve a sentarte.
Caminé hacia el lugar que compartía con Nick y intenté prestar algo de atención a la clase.
Al cabo de un minuto Nick entró de nuevo por la puerta y se sentó a mi lado con una sonrisa después de entregarle la tiza al profesor.
-Hoy vamos a hacer unas prácticas más sencillas.- comenzó el profesor.- Así que como lleváis algunas clase medianamente callados os permitiré por hoy que os sentéis con el compañero que queráis.
La mayoría de la clase se alegró, yo no. Seguía enfadada con Leslie, así que no tenía nadie con quien ponerme además de Nick, pero seguramente él preferiría ponerse con Greg.
Era posible que todo el mundo se pusiera en parejas y finalmente Leslie y yo sobráramos y no nos quedara otra que ponernos juntas, lo cual sería horrible.
Greg caminaba hacia nuestra mesa sonriendo.
-No ponemos juntos ¿no? - dijo Greg mirando a Nick.
Nick se giró y me miró a mi.
-¿Con quién te vas a poner tu?- preguntó.
-Aun no sé...- dije.
Él dejó de mirarme y esta vez se dirigió a Greg.
-Creo que me voy a quedar aquí con Alison.
-¿Cómo?- dijo Greg medio riendo.- ¡Pero si os odiáis!
-Bueno, hemos aprendido a soportarnos.- dijo Nick con una sonrisa esta vez mirándome a mi, yo le devolví la sonrisa.
-Está bien... Esto es muy raro.- dijo Greg mirándonos extraño y alejándose pensativo.
Cuando estuvo de nuevo en su sitio Nick me miró sonriendo.
-Después me pedirá explicaciones por esto.- dijo.
-¿Y qué le vas a decir?- pregunté yo interesada.
-¿Qué debería decirle?
-Dile que te has dado cuenta de que soy una chica genial y que me adoras- dije sonriendo.
-Tal vez le diga eso... Aunque no creo que me crea.
-¿Y eso porqué?- pregunté.
-Hace tan solo una semana estaba convencido de que eras una niña pija y tonta.
-¿Ya no lo piensas?
-Menos que antes.
-Yo también pienso que eres menos idiota que antes. - le dije con una sonrisa.
-Viniendo de ti ese es el mejor piropo que espero...- dijo también sonriendo.
Levanté la mirada. Toda la clase se había puesto en parejas. Leslie estaba sentada con Euyin, el típico chico marginado de clase.
Entonces me di cuenta de que todos nos miraban a Nick y a mi. Lissa, una chica animadora que va a mi clase y que siempre está tratando de tontear con Nick me miraba con recelo, y el resto de la clase simplemente impresionados o curiosos. Era realmente extraño vernos sentados juntos a mi y a Nick después de haber demostrado en medio de las clases anteriores que nos llevábamos como el perro y el gato, pero bueno, las cosas cambian.

Horas más tarde el timbre sonaba indicando el final de la clase, para todos excepto para los castigados como yo y Ryan. Me dirigí hacia la clase de castigados como ya era rutina esperando a que nos dijeran que debíamos de hacer hoy, pero por el camino una profesora me interrumpió.
-Hola, eres Alison ¿verdad?- dijo.
-Si.- dije temiéndome lo peor ¿qué había hecho yo ahora?
-Me han dicho que eres buena amiga de Harry Mccain.
-Lo soy.- dije.- ¿Ha hecho algo?
-No, bueno si. No ha venido a clase y me preguntaba si le podrías acercar estos apuntes a su casa. Tenemos un examen importante en pocos días y necesito que se lo estudie si no quiere suspender.
-Oh, claro. Sin problemas.
La profesora de Harry me entregó sus apuntes y los guardé en mi mochila. Después fui hacia la clase de castigados. Cuando entré Ryan ya estaba allí.
-Y bien ¿qué tenemos que hacer hoy?- dije.
Él levantó unas cuantas cartulinas grandes que tenía sobre la mesa.
-Un trabajo fácil. Preparar los carteles anunciando la fiesta de fin de trimestre de navidad.
-Bien, no nos llevará demasiado tiempo.

Minutos más tarde estábamos los dos sentados en frente de una mesa llena de rotuladores, tijeras, pegamento, purpurina... Habíamos hecho ya varias, pero teníamos que hacer las suficientes para llenar el instituto entero y que todo el mundo las viera, también tenían que ser unos carteles bonitos o si no nadie se interesaría por el baile de navidad.
Dibujamos árboles de navidad, muñecos de nieve... Y todas esas cosas relacionadas con la Navidad y el frío.
-Y bueno... ¿Qué hiciste este fin de semana?- le dije para hablar de algo.
-El Sábado salí de fiesta.- respondió.
-¿Otra vez?
-Si. Y conocí a una chica bastante mona.- levantó la mirada de su cartulina para mirarme.- Hemos vuelto a quedar la semana que viene.
-Genial, me alegro. Yo también pasé el fin de semana con un chico muy mono.- respondí.
-Si lo suponía, con Deryck ¿no?
-No...- comencé a decir.- digo si.
Olvidé que para Ryan supuestamente Deryck y yo seguíamos juntos. Dentro de poco me inventaría que Deryck y yo hemos tenido una discusión y que lo hemos dejado, y así tal vez pueda tener algo más serio con Nick.
-Se me ocurre una cosa.- dijo Ryan sin más.
-Sorpréndeme.
-¿Qué haces el Sábado que viene?- dijo.
-Nada...- respondí.
-Bueno, podríamos cenar juntos. Ya sabes, tu, Deryck, mi chica y yo.
-Mmmm... No sé si Deryck podrá, se lo diré.
-Genial.- dijo él.
Lógicamente no le diría nada a Deryck. Mañana volvería a hablar con Ryan y me inventaría que Deryck tiene muchos exámenes y no tiene tiempo, o algo así. Y más tarde le diría que hemos roto, un plan perfecto.

Por la tarde me dirigí a casa de Harry a darle sus apuntes. No le había avisado antes de que iba a venir, así que existía la posibilidad de que no estuviera en casa. Llamé al timbre y me abrió su madre.
-Hola Alison.- dijo con una sonrisa agradable.
-Hola Señora Mccain. ¿Está Harry por ahí? Le traigo unos apuntes.
-Si, está en su cuarto, pasa.- me abrió la puerta del todo y yo entré y fui directa a su cuarto.
Podía escuchar la música que tenía puesta y después entré sin llamar.
-Hola Harry.- dije sentándome en la cama sin más.
Estaba asomado a la ventana fumando un cigarro, cuando se giró y me vio tiró el cigarro por la ventana y después la cerró.
-¿Qué te trae por mi cuarto?- dijo sentándose a mi lado.
-Estos interesantes apuntes.- dije mostrándoselos.
Él suspiró.
-Genial, había faltado justamente para que no me dieran esos apuntes y no poder que estudiar y así me hicieran el examen otro día... Pero no ha salido bien.
-Vaya, lo siento. Eso te pasa por vago.
Me quitó los apuntes de la mano y los lanzó hacia la mesa.
-Y bien, ¿alguna novedad en tu interesante vida?
-Pues lo cierto es que si...- dije y entonces le empecé a contar mi fin de semana con Nick Carter.

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Hasta aquí el capítulo de hoy :D Esper que os haya gustado ^_^ No olvidéis comentar y muuuuuuuuchos besos :3

miércoles, 9 de enero de 2013

Capítulo 20.

Nick Carter era un pijo, un niño mimado y consentido, incluso más de lo que era Ryan.
Apostaba lo que fuera a que su padre era el típico que nunca tenía tiempo para estar con sus hijos, pero eso si, le compraba todo lo que él pidiese. Seguramente Nick fuera hijo único, y tendría una enorme habitación para él solo, en su enorme casa con jardín y piscina de la zona más pija del barrio. Tendría un coche carísimo, y tal vez incluso tuviese una moto.
Pero Nick Carter era peor que aquel estereotipo de chico pijo de instituto ¿Y por qué era peor? Él no salía con ninguna chica, ninguna era suficientemente buena para él, rechazaba a todas. De vez en cuando tenía algún rollo pasajero con alguna chica cualquiera, pero obviamente él no se enamoraba de ninguna, y en cambio todas se enamoraban de él. Era incomprensible, por eso nunca me calló bien.

A pesar de todo eso ahora mismo estaba vestida y preparada para que Nick Carter llamara a mi puerta, y me recogiera en su coche de lujo para después ir a su casa.
No sabía que pensar, ni si quiera sabía que es lo que hacía. Era Domingo por la tarde, Nick había sido encantador el Sábado conmigo, después de haber comido pizzas juntos en mi casa.
Y ahora yo iba a ir a su casa, iba a tener una segunda cita con Nick sin haberlo casi planeado. Probablemente ahora yo solo fuera uno de sus rollos pasajeros más, por qué si no ¿qué iba a querer él de mi?
Ni si quiera yo sabía lo que quería de él. Simplemente dejaría que las cosas pasaran. Tal vez él solo me invitó a su casa para compensar que le invité a pizzas. Yo misma le dije que le quería conocer, y probablemente solo haríamos eso, conocernos un poco más. Por que lo cierto era que yo no sabía mucho más sobre Nick, además de que era un pijo insoportable y de vez en cuando adorable.

Sonó el timbre, Nick estaba esperando en mi puerta. Tras dar algunas vueltas durante unos segundos por el pasillo intentando convencerme de que iba a ir a la casa de ese chico que tanto he detestado durante toda mi vida abrí la puerta convencida. Él esbozó una sonrisa encantadora.
-Hola.- dije sonriendo también.
-¿Estás lista?- dijo mientras se colocaba el cuello de la chaqueta.
-Claro.- dije saliendo de mi casa y cerrando la puerta detrás de mi.- Y bien ¿cuál es tu coche?
-Oh, ese precioso rojo de ahí. Es descapotable, así que espero que no te importe despeinarte.- dijo con naturalidad.
¡Como si tener un descapotable fuera lo más normal del mundo! Me giré buscando su coche.
-Oh genial... No lo veo...- dije.
-Ahí.- dijo señalando a un lugar donde no había ningún coche.
-Ahí solo hay una cutre bicicleta.
-MI bicicleta.- dijo fingiendo estar indignado.
-¿Es una broma?- pregunté sin entender muy bien.
-¿Crees que es una broma?- dijo mientras sacaba una llave de su bolsillo y empezaba a sacar el candado de la bicicleta roja que estaba enganchada a una farola.
Se ve que no estaba de broma.
-¿Qué ha pasado? ¿Tu padre te ha quitado el coche por ir a demasiada velocidad con él y te has tenido que conformar con esta bicicleta o que?
-Pues lo cierto es que no. No todos tenemos la suerte de tener un coche.
Se ve que su padre era más estricto de lo que pensé y no le compraría un coche hasta que empezara la universidad o algo parecido.
-Está bien...
-Bueno ¿subes a mi descapotable?- dijo indicando con una mano su bicicleta.- Sabes como subir para que vayamos los dos ¿no?
-Claro.
Solía ir con Leslie, Harry o mi hermano en la misma bicicleta cuando era más pequeña.
Nick se sentó en el sillín, y yo puse mis pies en dos cosas que había en las ruedas traseras de la bicicleta, quedando de pie, después coloqué mis manos en los hombro de Nick y el empezó a pedalear.
No veíamos como esa típica pareja de película o fotografía que iban juntos en su bicicleta alegremente, solo que no éramos pareja.
Pensé que se dirigiría hacia la zona donde vivía Ryan, que era una de las partes más ricas, pero no lo hizo, se dirigió hacia la dirección contraria. Por allí se iba a una zona del barrio algo más pobre, y pasando esa zona estaba la parte más lujosa de mi barrio. No conocía a nadie de esa zona ya que los jóvenes que viven allí normalmente iban a institutos privados, pero se ve que Nick era le excepción.
No podía creer que viviese allí, sabía que tenía bastante dinero, y que era un pijo y todas esas cosas, pero no pensé que viviera precisamente en esa zona.
Cuando estábamos por la zona del barrio más pobre se paró.
-¿Por qué paras?- pregunté mientras veía como él se bajaba despacio de la bicicleta. Tal vez se hubiese pinchado una rueda.
Miré a mi al rededor, seguramente Alex Black no viviría muy lejos de aquí.
-Hemos llegado.- dijo mientras sacaba el candado de su bolsillo y enganchaba la bicicleta a una farola.
-¿Cómo?
-Que hemos llegado.- repitió sin mirarme, atento a la cerradura del candado.
-Ya, si te he oído a la primera.- dije sin comprender demasiado.
-¿Entonces por qué preguntas?- dijo como si fuera tonta.
-¿Vives aquí?- pregunté perpleja.
-Si.- contestó. Parecía molesto.- ¿Qué pasa? ¿No es suficientemente bueno para ti? Joder Alison, sabía que eras una niña pija y mimada, pero no pensé que lo fueras tanto...
-Un momento... ¿Pija y mimada yo? Aquí el pijo eres tu, perdona.- dije y él se empezó a reír.
-Pues no soy yo el que vive en una casa de dos pisos enorme. Venga Alison, mi casa es del tamaño de tu salón ¿y soy yo el mimado?- me dijo molesto.
-Está bien, no entiendo nada...
-Soy yo el que no entiende nada...
-Vale, lo siento... Es solo que no pensé que vivieras aquí.
Él se quedó en silencio mirándome.
Estaba equivocada con Nick. No era ningún niño mimado, de hecho era todo lo contrario, y yo había metido la pata de manera exagerada.
-¿Entonces quieres entrar?- dijo rompiendo el silencio.
-Claro.- contesté.
Ahora si que estaba interesada en entrar en su casa, y en saber más de él. Todo lo que creía conocer de él era mentira. Tal vez incluso fuera un chico adorable, humilde y romántico...
Su casa era de un solo piso, con un pequeño porche y patio.
Caminamos juntos hacia la puerta de su casa y la abrió.
-Pasa.- dijo ahora más calmado.
Yo pasé.
La entrada daba directamente al salón, era acogedor. Su casa debía de estar vacía en esos momentos porque no se oían ruidos. En cambio si que había desorden. Había juguetes por todo el suelo, y sobre la mesa un bol de palomitas medio vacío y algunos vasos vacíos.
-Vaya... Esto estaba ordenado cuando salí. Mis hermanos han debido de estar en casa. Siento el desorden, después les mataré.- dijo él con una mano en la frente mientras miraba el caos que habían formado y yo me reí.
-No sabía que tuvieses hermanos.
El se sentó en el sofá, después de tirar al suelo algunos cochecitos de juguete que había dejado alguno de sus hermanos ahí, después me senté a su lado.
-Tengo dos hermanos pequeños.- contestó.- Se supone que hoy estarían en casa de mi padre, pero se ve que han estado por aquí.
-¿Tus padres está divorciados?- pregunté.
-Si, esta es la casa de mi madre. Yo y mis hermanos vivimos con ella y vamos a visitarle los fin de semanas o las tarde libres.
-Vaya lo siento, un divorcio no tiene que ser fácil.
-Es igual. Mis padres no se llevan mal del todo y se separaron cuando yo era muy pequeño. Por cierto, tu tienes un hermano ¿no?
-¿Cómo lo sabes?- dije sonriendo.
-Dudaba que los vídeo juegos de ayer fueran todos tuyos.- respondió con una sonrisa.
-Touché.
-¿Quiéres ver mi cuarto?- preguntó.
Me levanté del sillón a modo de respuesta y Nick me empezó a guiar por su casa.
-Hace poco me cambié de habitación, antes la compartía con uno de mis hermanos, pero ahora es solo mía.- comentó ilusionado.
Entramos en su cuarto. Era pequeño pero realmente bonito. Tenía la cama individual pegada a la ventana, el escritorio al lado, una estantería en frente de la cama y el armario al lado.
El cuarto estaba decorado en blanco y negro. En la pared tenía colgado un corcho lleno de fotos suyas con gente que no conocía y algunas con alguno de sus amigos del instituto haciendo el idiota, además de los logos de algunos grupos famosos.
Me fijé en su estantería, tenía una púa de una guitarra guardada cuidadosamente dentro de una cajita.
-¿Tocas la guitarra? - pregunte.
-La tocaba, hasta que tuve que vender la guitarra para ahorrar para la universidad.- dijo.
Definitivamente estaba del todo equivocada respecto a todo sobre Nick.
-Estoy sorprendida.- dije mirándole.
Él esbozó una sonrisa.
-¿Por qué?- preguntó.
-No imaginaba que fueras así, supongo que no te conocía bien...
-¿Y ha sido una sorpresa para bien o para mal?
-Adivínalo.- respondí y entonces hice algo que jamás pensé que fuera hacer.
Le besé. Al principio el se quedó parado, sorprendido, pero en seguida reaccionó y comenzó a mover sus labios al compás de los míos, despacio, calculando cada movimiento. Él puso una mano en mi mejilla sin dejar de besarme.
-¡Mira lo que hemos cogido Danny!- dijo la voz de un niño mientras abría de golpe la puerta de la habitación. Nick y yo nos separamos al instante.
Me giré y me encontré con un niño mirándonos con los ojos muy abiertos.
-¡Tyler cuantas veces te he dicho que no entres sin llamar!- dijo Nick.
-Perdón Danny...- dijo Tyler mirando al suelo.
Otro chico algo más mayor apareció detrás de Tyler.
-¿Que ha pasado?- dijo y después me miró.
Tyler se empezó a reír.
-¡Se estaban besando, Christian! Danny besando a una chica... Ha sido repugnante.- dijo sin parar de reír. Christian hizo lo mismo.
-Esta bien, callaros idiotas, me dejáis en vergüenza. Alison, ellos son Christian y Tyler, mis hermanos y ella es Alison.
-¿Sois novios?- dijo Tyler.
-Deja de preguntarle cosas Tyler o si no después no nos dejará usar su bicicleta.
Tyler puso una mano en su boca para no decir más.
Yo sonreí, su hermanos eran adorables. Nos quedamos todos en silencio.
-¿Por qué te llaman Danny?- le pregunté a Nick rompiendo el silencio.
-Es mi segundo nombre, en casa me llaman siempre así.
-Está bien, Danny, mira lo que Chris ha cogido del videoclub... ¿A que no adivinas lo que es?- dijo Tyler mientras arrastraba a Nick hacia el salón. Yo les seguí disfrutando del momento familiar.
-No sé... Que difícil.- dijo con tono irónico.- ¿Una película tal vez?
-¿Se lo has dicho?- dijo Tyler a Chris molesto.
-¡Se lo has dicho tu imbécil! Del vídeoclub solo se pueden coger películas.- contestó Chris.
-Ups...
Tyler tenía que tener aproximadamente siete años, y Chris tendría trece o catorce. Los dos tenían el pelo moreno, Tyler tenía los ojos azules al igual que Nick y Chris los tenía de color miel. Tyler era completamente igual a Nick, en cambio Chris era algo más diferente, pero seguía teniendo los mismos rasgo que el resto de los hermanos Carter.
-Íbamos a preguntarte si veías la película con nosotros...- continuó Chris.
-Alison también se puede quedar...- dijo Tyler timidamente mirándome. Yo sonreí.
-Pues claro que se va a quedar.- dijo Nick.- Bueno, si quiere, claro.
-Por su puesto. ¿Que película es?
-Regreso al futuro, hemos cogido las tres películas porque no sabíamos cual de las tres ver.- dijo Chris.
-Nos encanta Regreso al futuro.- recalcó Tyler.
-Es cierto.- dijo Nick.- Y bien, ¿permitimos que elija Alison?- dijo mirando a sus hermanos.
-Vale, pero yo me elijo este sillón.- dijo Tyler corriendo a sentarse.
-Yo también quería ese sillón...- dijo Chris molesto y los dos empezaron a pelearse por el sitio entre risas.
-Entonces ¿cuál eliges?- dijo mirándome.
-La primera, el resto podríamos verlas otro día, y continuar lo que hemos dejado a medias...- respondí.
Nick sonrió ampliamente.
-Me parece perfecto.

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¡Hola de nuevo! He tardado un poco más de lo que acostumbro a tardar en publicar el capítulo, pero es que normalmente suelo empezar a escribir un capítulo cuando alguien comenta en el capítulo anterior, pero como nadie comentó en el anterior pues lo fui dejando hasta ahora :)
Bueno, solo espero que no me hayáis dejado de leer ^^
Y nada más que decir, espero que os haya gustado el capítulo. Muchos besos y hasta el próximo capítulo, se os quiere :D

jueves, 20 de diciembre de 2012

Capítulo 19.

Está bien Alison tienes que levantarte, pensé para mi misma. Sé que estás cansada, ¡pero es que ya son las seis de la tarde! No puedes estar todo el día en la cama... A pesar de que la idea suene muy bien.
Me levanté despacio y me estiré. Definitivamente eso de salir de fiesta hasta tarde no era para mi.
Me miré al espejo. Todavía tenía maquillaje en la cara de ayer, estaba tan cansada que ni si quiera me había molestado en quitarme del todo el maquillaje.
Me metí en la ducha y tras un largo rato salí envuelta en una toalla. Me puse de nuevo el pijama, lo cierto es que no tenía pensado salir de casa. Bajé las escaleras al salón para comer algo.
Fui a la cocina y allí me encontré una nota. ''Tenemos una cena del trabajo, tienes la comida en el microondas. Para cenar pide una pizza, te he dejado el dinero sobre la mesa al lado de la lámpara que me regaló la abuela, llegaremos tarde. Te quieren mamá y papá.'' La había escrito mi madre, ella siempre cogía papeles de colores y los dejaba pegados en la nevera. En cambio mi padre arrancaba un trozo de papel de un cuaderno cualquiera y lo dejaba sobre la mesa, y solía escribir cosas mas tipo...''Comida en el micro, cena un sandwich''.
Abrí el microondas y encontré un plato de espaguetis  lo calenté y comí. Era raro comer a las seis de la tarde, y la verdad es que tenía el estómago un poco cerrado y no comí demasiado, pero me daba pena tirar los espaguetis así que cogí el plato de mi perro Scofield y se los di a él. Mi madre siempre insistía en que solo le diéramos su comida, pero por una vez no pasaría nada.

Me senté en el sofá, hice zapping en la tele... Me aburría, me aburría mucho. No quería salir, porque me daba pereza, así que en un caso como este abría llamado por teléfono a Leslie y la habría dicho que viniera a casa, que por la noche comeríamos pizza y que después veríamos una película... Pero esa idea estaba del todo descartada desde que discutí con ella.
Pensé en llamar a Harry, pero él nunca salía después de haber estado de fiesta porque decía que tenía demasiado sueño. Tenía más amigas, pero no ninguna con la que de verdad me apeteciese pasar toda la tarde.
Di vueltas por la casa, vi la tele, encendí el ordenador, ordené mi cuarto, intenté mantener una conversación con Scofield, ¡incluso hice deberes! Pero nada, todavía me aburría.
Dieron las diez de la noche, y de esto que no había comido a penas me empezó a entrar muchísimas hambre, así que descolgué el teléfono para pedir una pizza.
-Hola, Pizzas a domicilio, ¿que va a ser?- dijo la voz de un chico.
-Pues...- mierda, olvidé pensarlo antes de llamar.- ¿Que me recomienda?
-Mi favorita es la Spicy hot, pero claro solo si te gusta el picante.- dijo él.
-Está bien, me gusta.
-Bien, pues dame la dirección y te la llevo en un momento.
-1120 East Livingston Street.- dije.
-Vives cerca de mi casa.- comentó él.- Por cierto, olvidaba. Tenemos una nueva oferta de helados ¿te interesa?- dijo.
-No, gracias.
-Si me invitas a un trozo de pizza tal vez podría invitarte yo al helado... Esta es mi última entrega por hoy...- dijo él.
¿Estaba intentando ligar conmigo el repartidor de pizza? Podría ser un tío de 40 años, y él tampoco sabía como era yo, solo habíamos hablado una vez y por teléfono. Aunque su voz sonaba sexy, y dudo que tuviera mas de 25 años...
-Lo pensaré cuando estés aquí.- dije.- Tu trae los helados.- Él ser rió.
-Está bien. Estaré allí con tu pizza y helados en 10 minutos.
-Hasta entonces.- dije y colgué.
Me quedé sentada mirando el teléfono. Esto había sido raro... Tenía algo así como una cita a ciegas con el repartidor de pizza con el que solo había hablado por teléfono... Aunque bueno, quien sabe, a lo mejor luego resultaba ser un tío sexy y el hombre de mis sueños ¿Quién dijo que el amor no te venía a llamar a la puerta?
Está bien, esto era una estupidez, y tenía que dejar de imaginar cosas con el chico de las pizzas, porque seguro que luego era un feo desesperado intentado ligar con las chicas a través del teléfono.
A pesar de todo no quería recibirle en pijama, así que fui a mi habitación a arreglarme un poco sin dejar de pensar en lo muy estúpido que era esto.
Iba a invitar a un desconocido a cenar a casa...
Bueno, si luego era un tío raro le daría un trozo de pizza cogería mi helado y le echaría amablemente de casa, problema resuelto.
El timbre sonó, y empecé a ponerme nerviosa.
Me quedé parada unos segundos frente a la puerta, me moría de vergüenza. Conté hasta tres en mi mente y abrí la puerta decidida.
Mi cara tuvo que ser divertida porque él nada mas verme se empezó a partir de risa. Nick Carter estaba parado frente a mi puerta riendo con una caja de pizza en la mano y una bolsa con helados.
-¿Eras tú?- dijo sin parar de reír.
-Eso mismo me pregunto yo.- dije atónita.
-Creo que es bastante obvio que si, no suelo llevar gorras con logos de pizzerías por gusto.
Me contagió la risa. El momento era de lo mas absurdo.
Cogí mi pizza y la llevé dentro y después le di él dinero.
-¿No vas a invitarme a entrar?- dijo cuando yo hacía amago de despedirme.
-¿Es que aun quieres entrar?- dije desafiándole.
-Lo cierto es que no he cenado.- respondió mientras se quitaba la gorra y sacudía su pelo.
-Está bien, pues entra.
Él sonrió.
Nunca esperé que hoy acabara comiendo pizza en mi casa con Nick Carter, todo esto era extraño.
Puse la pizza en el salón y metí los helados en la nevera mientras Nick se sentaba.
-¿Acostumbras a hacer esto?- dije dándole una lata de coca-cola.
-¿El que?- dijo cogiéndola.
-Ya sabes, ligar con las chicas que piden pizzas.- me senté a su lado.
-La verdad, es que es la primera vez. Tu voz suena sexy por teléfono y pensé que también lo serías en persona... Pero ya veo que no.- dijo haciendo una sonrisa socarrona. Intentaba picarme.
-Ja-ja.- dije dándole un codazo.- Sabes que lo soy...
-Pues si, no te voy a mentir.- dijo mirándome. Yo abrí los ojos como platos, no esperaba esa respuesta. Él tampoco esperaba esa reacción por mi parte y se rió.
-¿Y tu que? ¿Sueles invitar al repartidor de pizza a tu casa sin haberle visto o has hecho una excepción porque mi voz suena sexy por teléfono?- dijo él cogiendo un trozo de pizza, yo hice lo mismo.
-Lo hago cada día. Y tu voz sonaba como la de un acosador pervertido, y no estaba lejos de la verdad.- dije con una sonrisa.
-Ah, muy bien... Te digo que tu voz suena sexy y que lo eres y me respondes que la mía suena de acosador pervertido y que además lo soy.
Yo me reí y después bebí un trago de mi refresco.
-Que puedo decirte... Es la verdad.
-Ey... ¿Qué es eso?- dijo Nick acercándose al mueble sobre el que estaba la tele. Ahí tenía Mike guardados sus vídeojuegos.- ¿Juegas a estos juegos?- continuó mientras los miraba.
-¿Yo?- me reí brevemente.- Que va... Son de mi hermano.
-Ya me imaginaba, era demasiado bonito para ser cierto. Todas las chicas sois penosas en estas cosas.
-¿Perdona?- dije.- Que no juegue no significa que no sea buena... Te sorprendería verme en acción.
Él sonrió.
-Pues sorpréndeme.- dijo dándome un mando que estaba junto a los juegos.
-¿Ahora?
-¿Cuándo si no? Venga, te dejo elegir el juego, yo soy bueno a todos.
Yo me levanté y me senté en el suelo junto a él observando la colección de juegos de mi hermano.
Solía jugar con Mike al Call of duty, ya que era un clásico, pero mis favoritos eran el Kindomg Hearts y el Final Fantasy, esos eran probablemente a los únicos juegos que jugaba por mi cuenta. Pero a pesar de eso quise jugar al All stars: battle royale, ya que era al único que de vez en cuando conseguía ganar a Mike.
-Este dije.
-Genial.-contestó Nick con una sonrisa metiendo el juego el la play station 3.
Era un juego de batallas con personajes de otros vídeo juegos para poder escoger, tenía claro que escogería a Sweet Tooth de un vídeo juego llamado Twisted Metal al cual nunca había jugado, pero bueno, eso no importaba. Nick sonrió ante mi elección.
-Pensé que elegirías Fat Princess, porque te sentías identificada.- dijo riendo.
-Que gracioso...- Le dije.- Escoge de una vez y deja de fingir que eres gracioso.- dije dándole un golpe en el brazo para que se diera prisa.
Él sonrió, y después de dar una vuelta por todo el menú del juego eligió a Nariko de un vídeo juego llamado Heavenly Sword.
Las batallas eran de cuatro personajes, así que los dos restantes eran personas online. Las dos personas que jugaban online habían escogido a Nathan Drake del Uncharted y Big Daddy del BioShock. Cuando eligieron el escenario y esas cosas comenzamos la partida.
Nada más empezó la partida el tío/a que manejaba a Big Daddy se empezó a cebar conmigo, pero no hubo problema ya que yo soy buena, y pude con él. Mientra Nick en menos de un minuto había hecho desaparecer al tío/a que escogió a Nathan Drake y se dispuso a ayudarme. Unos segundos más tarde habíamos derribado a su personaje. Solo quedábamos él y yo. Quería ganar para así poder dejarle mal, y él supongo que querría lo mismo.
Los dos estábamos concentrados mirando a la pantalla, y entonces mi personaje dio un golpe a la suya disparándola lejos. Yo dejé el mando en el suelo y le sonreí, había ganado.
-Te he dejado ganar... Lo sabes ¿no?- dijo mirándome despacio.
Yo me reí a carcajadas.
-Venga, no sueñes Nick. Asume la realidad, te he ganado.- él se rió también.
-Esta bien, me has sorprendido rubita.
Yo sonreí conforme.
Un rato después cuando terminamos de cenar subimos a mi cuarto ya que Nick quería verlo.
-Seguro que a pesar de que sepas jugar a video juegos decentemente, tu cuarto es rosa lleno de maquillaje y de niña pija ¿me equivoco?- dijo mientras subíamos por las escaleras.
-Tendrás que verlo.
Abrí la puerta de mi cuarto y me senté en la cama. Las pareces de mi habitación eran de color lila aunque no se podía apreciar demasiado ya que millones de posters de grupos o de mi misma con amigas tapaban la pared. Aun tenía fotos con Leslie en mi pared, tendría que quitarlas, pero aun no lo había hecho. Tenía también un montón de fotos con Harry poniendo caras de bobos y algunas con mi hermano. El resto eran posters y mas posters de cantantes o actores.
Si que era cierto que tenía maquillaje sobre la mesa, pero no porque fuera una pija...
Nick miró en mi estantería donde tenía mi colección de libros, cds y películas.
-Vaya, vaya, vaya, Alison Miller tiene buen gusto, quien lo diría.
-Por supuesto, ¿que esperabas?
-Esperaba que tuviese las películas de High school musical y no todas las del El señor de los anillos.- dijo mientras cogía las tres películas.
-Eso demuestra que no me conoces nada.- dije.
-Bueno, entonces déjame conocerte.- dijo dejándolas donde estaban.
-Solo si me dejas que yo te conozca, aun no sé nada sobre ti.- respondí.
Él apartó peluches y cojines de mi cama y se sentó a mi lado.
-¿Qué quieres saber?
-No sé... Tendrás que dejarme cotillear por tu casa un día de estos.- dije.
-Hecho.- contestó él.
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Siento haber tardado tanto en escribir el capítulo, pero es que estaba de exámenes finales y no he tenido mucho tiempo, pero ahora que estoy de vacaciones intentaré subir más capítulos :3
No olvidéis comentar y muchos besos. ¡Se os quiere!

domingo, 9 de diciembre de 2012

Capítulo 18.


Mi disfraz para Halloween consistía en un vestido corto rojo, con cordones estilo corsé negros, unos guantes largos de color negro, tacones, y una cosa en el cuello que llevan los vampiros cuyo nombre desconozco.
Había pensado en ponerme una dentadura de vampiro, pero decidí no hacerlo ya que 1. Era incomoda. 2. Me hacía babear y 3. Me hacía hablar como una completa idiota.
Así que me limité a pintar mis labios de rojo sangre y hacer que la pintura se corriera un poco por las comisuras como si fuera sangre. Dediqué bastante tiempo a hacer que en mi cuello pareciera que había una mordedura de vampiro, lo hice justo sobre mi tatuaje, para que así de paso no se viera. Había convertido mi estúpido tatuaje del cuello en una perfecta mordedura de vampiro.
Pero a decir verdad lo mejor de mi disfraz eran unas lentillas de color blancas que había conseguido el Halloween pasado y no me había vuelto a poner, quedaban realmente bien y daban un aspecto algo mas terrorífico.
Mi disfraz no daba miedo... Pero era sexy.
Con mi pelo quise lograr que se rizara de tal manera que quedase igual que el de las vampiresas de Van Helsing, y fue fácil lograrlo.
Harry aparcó el coche y salió de él conmigo. Él se había disfrazado de zombie. Se limitó a ponerse un traje y desgarrarlo un poco por todos lados y llenar su cara y ropa de sangre, y hacer algunas heridas que quedaron bastante reales, por diferentes lugares de su cuerpo.
La hermandad consistía en una casa muy grande. Tan grande como para que allí viviesen un grupo bastante amplio de universitarios, y esta hermandad era una con bastante prestigio, la típica en la que no podía entrar cualquiera.
-¡Wouh! Esto está genial.- dijo Harry saliendo del coche.
-La verdad es que si.- dije de acuerdo con Harry.
Caminamos hasta la puerta, ya podíamos oír el ruido y la música del interior. El sitio era enorme, por lo tanto estaría lleno y con suerte encontraría algún universitario sexy y simpático con el que pasar la noche.
-El sitio estará lleno, con suerte encontraré a una universitaria sexy con la que compartir cama esta noche.- dijo Harry casi como leyéndome la mente. Solo que yo no pensé en nada sobre camas.
Nos acercamos a la puerta donde había dos tíos enormes. Probablemente fueran jugadores de fútbol americano o algo similar.
Harry comenzó a pasar como si nada pero ellos le pararon.
-¿A dónde vas?- dijo uno de ellos.
-¿A dónde crees que voy?- dijo Harry.- A la fiesta...- dijo como si no fuese suficientemente obvio.
-Solo es para gente del campus o invitados.
-Estamos invitados.- dijo Harry señalándome a mi y a él.
-¿A si? ¿Y quién os ha invitado?- dijo el tío.
-Ryan... algo. A él le invitaron y él nos invitó.
-¿Ryan que?- dijo de nuevo el tío.
-¡No sé como se apellida!- dijo Harry consternado.
-Ryan Collins.- dije yo.
Uno de los tíos miró al otro y este se encogió de hombros.
-No tenemos lista para comprobarlo.- dijo uno.
Harry suspiró.
-Está bien, - dijo uno de los tíos.- Llamar a vuestro amiguito y que salga y os dejamos entrar.
Harry me miró y yo asentí.
Cogí mi teléfono y busqué su número en mi agenda que había guardado hace un mes cuando estaba con Deryck en el cine.
-¿Si?- dijo Ryan en voz muy alta ya que el volumen de la música de la fiesta hacía que no se le escuchase muy bien.
-Ryan... Estoy en la puerta de la fiesta, y dos tíos no nos dejan entrar, dicen que vengas para que pasemos.
-Está bien...- dijo él.- Voy en un segundo.
-Gracias.- dije y colgué.-Ya... Ahora sale.
Nos quedamos un rato esperando, y en seguida salió Ryan sin camiseta. ¿Que hacía si camiseta tan pronto?
-Ey...- dijo Ryan.
-¿Podemos entrar ya?- dijo Harry harto de esperar.
-Si, si pasar.
Harry sonrió, tenía ganas de fiesta. Entramos.
La música estaba muy alta, allí no había problemas con el volumen ya que era un campus y no había vecinos pesados. La gente bailaba y bebía. El sitio era enorme y había un montón de gente, nosotros éramos los más pequeño de allí.
-Entonces... ¿nos vemos luego?- dijo Harry.
-Si.- dije sonriendo.
-Perfecto.- contestó y en segundos había desaparecido.
Harry era así, en las fiestas desaparecía y no le veía hasta que hubiesen acabado. Era muy sociable y se metía en un grupo en cuestión de segundos. Además si a él le encantaban las fiestas era porque había chicas, y esta la gustaba más ya que eran chicas universitarias.
Me quedé sola con Ryan y el me miraba riendo.
-Parece que hemos venido a conjunto. Por cierto, tus lentillas son geniales.
Yo le miré. Aunque solo llevase pantalón se veía que su disfraz hace un rato había sido de vampiro al igual que el mío. Por su maquillaje pálido y la sangre en su boca. Yo sonreí.
-Gracias. Eso parece ¿y tu camiseta?- dije cuando la curiosidad me pudo.
-Oh, estaba jugando a la botella, y me deshice de algunas prendas. Ya sabes... ¿vienes?
-Claro.- no podía hace otra cosa, allí no conocía a nadie.
Ryan me guió por la fiesta, me consiguió un vaso de bebida y en un rato estábamos en una mesa redonda rodeada por gente.
-Abrir un hueco.- dijo Ryan.- traigo una nueva jugadora.- dijo sonriendo.
-Hey, siéntate.- dijo un chico moreno corriendo su silla y colocando una al su lado para que me sentara.- Soy Evan.
-Yo Alison.-dije sentándome.
Me presenté a lo demás que rodeaban la mesa. Luke, Matthew y Dylan. Y luego cuatro chicas que se llamaban Lindsay, Sam, Alexia y Elody.
-¿Es que habéis acabado el juego mientras no estaba?- dijo Ryan.
-No, es solo que Evan se ha quedado sin ropa y hemos decidido empezar de nuevo.- dijo Luke.- Aunque teníamos que haber seguido sin él... Pero bueno.
-Está bien, pues empecemos de nuevo.- dijo Ryan poniéndose la camiseta.
-¿Sabes jugar Alison?- dijo Alexia tratándome de tonta.
-Si, descuida.- dije.
Era un juego sencillo. Iba por turnos, uno giraba la botella y a la persona que indicaba tenía que hacer una prueba de verdad, atrevimiento o beso. Si elegían verdad le tenían que hacer una pregunta y tenía que responder con sinceridad, si lo demás de la mesa también habían hecho lo que decía la pregunta bebían y si no nada. Si elegían atrevimiento tenías que hacer una prueba que te dijeran, si no la querías hacer soltabas prenda. Y beso era simple, tenías que darle un beso a quien te dijeran, y si no prenda.
-Empiezo yo.- dijo Elody sonriendo. Elody tenía el pelo moreno, era bastante guapa. Lo que pasa es que no llegué a entender su disfraz, iba de... conejita. ¿Que clase de miedo podía producirte una conejita? En fin, cada uno interpreta Halloween a su manera.
Giró la botella de cristal vacía no con mucha fuerza, que acabo indicando a Lindsay. Lindsay hizo una tonta risita y Elody la guiñó un ojo. Apuesto a que eran muy amigas y Elody la haría besarse o algo con algún chico que a ella le gustase.
-Bien... Déjame que piense...- dijo Elody. - Vale, tienes que comer la nata del cuerpo de... Ryan.- dijo sonriendo y sacando un bote de nata en spray.
Ella asintió y Ryan hizo una amplia sonrisa. Él se levantó la camiseta y Elody hecho la nata por todo su cuerpo, entonces Lindsay se sentó a horcajadas sobre él y empezó a besar todo su cuerpo sin dejar ni rastro. Era repugnante.
Cuando acabó se volvió a su sitio sonriendo.
-Te toca tirar.- dijo Elody a Dylan.
Dylan comenzó a hacer girar la botella que terminó indicando a Sam. Dylan le dijo a Sam que fuera a buscar a un tío cualquiera de la fiesta y le preguntara si quería tocarle las tetas. Ella no quiso hacerlo y se quitó los tacones a modo de prenda.
Le tocaba a Ryan y comenzó a girar la botella, y como no terminó apuntándome a mi. Él sonrió ampliamente.
-El tiro perfecto.- dijo él haciendo entender que intentaba que me tocase a mi.
-¿Y bien?- dije.
-Tienes que... besarme.- dijo sin más.
Medité unos segundos. Se supone que Ryan creía que aun salía con Deryck... Pero no era cierto, así que ¿que importaba? Me levanté hacia donde él estaba y me miró sorprendido, no esperaba que lo fuera a hacer. Puse mi manos al rededor de su cara y él me cogió de la cintura, y le empecé a besar.
-Tal y como los recordaba...- dijo cuando me alejé mirándome fijamente a los ojos.
Yo hice una sonrisa indiferente, como si eso no significara nada para mi y volví a mi sitio.
Le tocaba a Alexia y ella tiró la botella que indicó Sam.
-Está bien, será una pregunta.- dijo Alexia.- ¿Alguna vez has puesto los cuernos a alguna pareja?
Sam negó con la cabeza orgullosa, entonces Luke bebió de su vaso lleno de alcohol, Elody también lo hizo, yo miré a Ryan que también bebió sin mirarme, tal vez por la culpabilidad, y por último yo di un largo trago a mi bebida.
Ryan pensaría que yo bebía porque había puesto los cuernos a Deryck ahora mismo con él, pero no, realmente yo había puesto los cuernos a Will con Deryck, y por eso bebí, solo que él no lo sabía. Y estaba claro que si Ryan había bebido era porque me había puesto los cuernos a mi, con esa tía.
Me tocaba a mi tirar. La botella indicó a Matthew, no había pensado nada, así que improvisé.
-Tienes que darle un beso a Ryan.- dije sonriendo y con convicción.
Ryan me miró con los ojos abiertos como platos.
-¡No!- dijo Ryan, pero era Matthew quien tenía la elección.
-Venga, ¡será sexy!- dijo Elody animada.
Matthew se rió y se quitó la camiseta.
-¡Aburridos!- dijo Elody cruzando sus brazos, y Ryan suspiró aliviado.

Estuvimos un rato más jugando, pero cuando todos hicimos tres pruebas terminó el juego. Algunos terminaron en ropa interior, yo solo me deshice de mis tacones y la cosa del cuello de mi disfraz.
Nos levantamos y Ryan fue a mi lado y me agarró por la cintura.
-Tu beso fue genial.-dijo sonriendo.
-¿En serio? Me alegro, espero que lo hayas disfrutado porque no habrá más.- dije sonriéndole dulcemente.
No esperaba permitir que se saliera con la suya, y mucho menos cuando me puso los cuernos y cuando dijo eso a principio de curso sobre que me olvidaría de Deryck por él y bla bla bla.
No es que aun quisiera a Deryck, que también, aunque ya casi le estaba olvidando, si no que no quería volver a enamorarme de él y que me hiciera daño. Encontraría a alguien mejor.
-¿Estás segura?- dijo acercándose más a mi.- Sé que te mueres por probar mis labios una vez más.
-Claro que si Ryan... Creo que has bebido demasiado, deliras.
-¡Vamos! Sabes que es cierto.- dijo.
-Si, claro.- dije.- Necesito ir al baño a arreglarme el maquillaje.- le dije a Ryan.- ¿Sabes donde hay uno?
En cierta prueba Evan había tenido que hacerme un chupetón en el cuello, por lo tanto me había destrozado todo el maquillaje del cuello.
-No sé, espera, preguntaré.- dijo Ryan.
Se giró mirando a su alrededor y paró a un tío alto y moreno disfrazado de ''Edward Scissorhands'' que pasaba por nuestro lado.
-Perdona tío, ¿sabes donde hay un baño?
El tío me estaba dando la espalda mirando a Ryan. Era un poco mas alto que él, al ser más mayor supongo.
-Claro, por ese pasillo hay uno.- dijo girándose para indicarle y dándome la cara.
Mi corazón se paró en ese instante, o al menos sentí como si se parara.
-Alison... ¿No es este tu novio?- me dijo Ryan sin estar muy seguro.
-Hola Deryck...- dije mientras las piernas me temblaban.
-¿Alison?- él me miraba fijamente.
-¿Que tal?- dije sin saber como actuar.
Se supone que para Ryan estaba saliendo con él, pero para Deryck lo habíamos dejado... Estaba hecha un lío.
-¿¡Pero que mierda de reencuentro es este!? - dijo Ryan como si nada.- ¿¡Llevas meses sin ver a tu novio y solo le dices que que tal!?
Mierda mierda mierda. Estaba en un aprieto.
Le hice una mirada a Deryck para que me siguiera el rollo. Y él lo cogió en seguida.
-¡Oh Alison te he echado tanto de menos!- dijo estrechándome entre sus brazos.
-No sobreactues...- le dije cuando le tenía cerca para que Ryan no nos escuchase.
-Esta bien... Pero quiero una explicación de esto.- dijo también a mi oído mientras seguíamos abrazándonos.
-Vale... Ahora nos apartamos y nos damos un beso, pero muy corto.- dije.
Nos apartamos despacio y nos dimos un beso corto en los labios, entonces miré a Ryan para ver si había colado.
-Que bonito...- dijo Ryan.- ¿Queréis que os ayude a buscar una habitación para tener más intimidad?- continuó.- Tenía pensado llevarme a una rubia con la que estaba jugando hace un rato a la botella, sé que ella me adora, y la tenía en la palma de la mano, pero puesto que os acabáis de reencontrar, os cederé la habitación. No es fácil encontrarlas ahora todas están ocupadas por parejas y esas cosas.
Sé que lo decía todo para fastidiar, para hacerme sentir incómoda por haberle puesto los cuernos supuestamente a Deryck con él, cuando no lo había hecho, ya que no estaba con Deryck.
Ryan empezó a guiarnos hacia la habitación sin darnos oportunidad de hablar. En fin, daba igual, estaríamos en la habitación el suficiente rato para que fuera creíble que habíamos estado haciendo algo, le explicaría todo a Deryck y después saldríamos de allí.
-Es esta.- dijo Ryan abriendo la puerta.- ¿Veis? Vacía.
Deryck me miró y yo asentí, entonces él entró. Cuando yo iba a entrar Ryan me cogió de la muñeca y me susurró al oído.
-Intenta no pensar en mi cuando estés con él.- y me mordió el lóbulo de la oreja. Después me sonrió ampliamente y se fue.
Si fuera verdad que Deryck y yo estábamos juntos me habría preocupado porque nos hubiese visto, pero como no era así me daba igual.
Cerré la puerta tras de mi. Deryck estaba sentado sobre la cama.
-¿Me puedes explicar que acaba de pasar? - dijo sonriendo, parece que la situación la parecía divertida.
-Está bien, ese chico es mi ex-novio, y como no quería que estuviese detrás de mi le dije que aun seguía contigo. Fin de la historia.- dije sentándome a su lado.
-¿Es el mismo tío que estaba en el paintball aquel día?
-Si...- dije recordando.
-¿Y que piensas hacer mas tarde?
-No sé, en unas semanas le diré que lo hemos dejado, y listo.
-Ah, genial. Y ahora se supone que lo estamos haciendo ¿no?
-Efectivamente.- respondí.
-De acuerdo, pues quítate la bragas.- dijo como si nada.
-¿Qué? ¿Te has vuelto loco? Solo fingir, ¡no vamos a hacer nada!- dije consternada.
-¡Ya lo sé!- dijo él suspirando.- Aquí colgamos las bragas en el picaporte por la parte de fuera, y así la gente sabe que está ocupado, quieres que sea creíble ¿no?
-Está bien... - dije.- Eso se avisa antes.
Me las quité por debajo del vestido, y después las abrí la puerta, las colgué y cerré de nuevo. Después me senté tratando de taparme bien.
Nos quedamos cinco minutos en silencio. No quería decirle nada, aunque la verdad es que mil preguntas acechaban  mi mente en ese momento, la primera por ejemplo ¿que hacía él aquí?
-Oye Alison...- dijo él.
-¿Qué?
-Siento lo que ocurrió, y puedo explicártelo.
-No necesito que me expliques nada, pude verlo.- dije aun enfadada.
-¿No leíste el correo que te mandé? Hay te lo expliqué todo.
-Lo eliminé.
El suspiró.
-Entonces deja que te explique ahora.
-¡No quiero tus explicaciones! Por si no lo has notado sigo enfadada.
-Está bien, pero si me dejas explicarte tal vez dejes de estarlo.
Miré mi reloj, yo creo que ya había pasado suficiente tiempo, me levanté y abrí la puerta para irme.
-Espera Alison...- dijo él levantándose.
Yo cerré la puerta sin haber salido y le miré.
-Eres realmente imbécil... ¡No están!- dije muy enfadada.
-¿El que no está?- dijo sin entender.
-Mis bragas pedazo de gilipollas.- dije empezando a dar vueltas por la habitación.
Algún gilipollas tenía que haberlas cogido. Deryck se rió.
-¿Y te ríes?- dije molesta.
-Esta bien... Perdón. - dijo.- pensaremos algo.
Yo suspiré, estaba harta de él, realmente harta. Ryan en su comparación era el cielo personificado.
Salí de la habitación sin decirle nada más y llamé por teléfono a Harry.
-¿Si?- oí su voz tras el móvil.
-Nos vamos ya...- le dije mientras bajaba por las escaleras procurando que no se me viera nada.
-Está bien...- dijo.- Te espero frente al coche.
-Hasta ahora.- le dije y colgué saliendo de ahí rápido. Necesitaba llegar a casa y ponerme algo de ropa interior.
Me apoyé en el coche de Harry a esperar a que llegase. Un minuto mas tarde estaba allí.
-Dime que no has bebido mucho.- le dije cuando llegó a mi lado.
-Puedo conducir.- afirmó.
-De acuerdo...- dije más tranquila.
-¿Que tal la noche?- dijo sonriendo.
-Mas o menos... ¿Y tú? ¿Has ligado mucho?- dije sonriendo e intentando olvidar mi mala suerte.
-Bastante.- dijo esbozando una sonrisa y sacando una bragas de su bolsillo. Mejor dicho, mis bragas.
-Eres la persona mas inútil que he conocido en mi vida.- dije quitándoselas de las manos.
-¡Eh!¿Que haces?- dijo molesto.
-¡Son mías estúpido!- dije mientras me las ponía.
Él me miró fijamente durante unos segundos y después comenzó a reírse a carcajadas.
-No tiene gracia.
-Admite que si la tiene.
Era cierto, tenía un poco de gracia.
-Osea, que no has ligado nada y te dedicas a quitar las bragas de otras chicas.- dije mas tranquila.
-Si que he ligado, pero no con nadie que estuviese dispuesta a regalarme sus bragas.- dijo riendo.
-Yo tampoco lo estaba...- dije.
-Perdona, es solo que las vi ahí colgadas y me pareció gracioso llevármelas.- dijo sin para de reír mientras arrancaba el coche.- Por cierto, dime que no era Ryan con el que estabas en la habitación.
-No, no era él.- dije.
-Genial, no me gustaría verte de nuevo con ese gilipollas. Y dime ¿quién era?
Harry conducía de vuelta a casa, mientras yo le contaba de forma resumida mi noche.
Hoy tendría mucho en que pensar antes de irme a la cama.

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¡Hasta aquí el capítulo! Espero que os haya gustado mucho ^_^
Y nada mas que decir, dejarme un comentario :3 
Y os traeré el próximo capítulo tan pronto como pueda :D Muchos besos, se os quiere.