martes, 13 de noviembre de 2012

Capítulo 12.

A la mañana siguiente después de preparar todo para ir al instituto me quedé sentada en el salón esperando a que Leslie llamase a la puerta como siempre hacía para ir juntas al instituto.
Nos habíamos enfadado un poco, pero no lo suficiente como para que no viniese. Siempre nos pasaba, nos enfadábamos por cualquier tontería, pero al día siguiente ella siempre estaba en la puerta de mi casa, con una sonrisa, como si nunca nos hubiesemos enfadado, pero ahora no estaba segura de si iba a venir.
Pero como siempre, a la hora justa sonó el timbre de mi casa y me levanté a abrir aliviada de que Leslie y yo siguiéramos siendo amigas.
-Buenos días.- dije mientras habría la puerta, sonriendo.
-Hola.- dijo Leslie mientras soltaba un bostezo.- Oye Ali, siento lo de ayer...
-Es igual- dije.- Hagamos como si no hubiese pasado.
-Genial.- dijo ella sonriendo y me dio un abrazo.
Caminamos juntas hacia el instituto hablando animadamente, yo lo conté lo que me había pasado ayer con Ryan y ella me dijo sobre una fiesta el Viernes.
-¿Crees que podrás venir conmigo a la fiesta?- dijo mientras entrábamos en el instituto.
-Seguramente ¿donde es?
-En casa de Evelyn, también estará Alex. Y antes de que digas nada, dales una oportunidad... Ahora ellos también son mis amigos.
-Está bien, está bien. Iré.
Ella sonrió. La verdad es que no me apetecía nada tener que ir, pero Leslie tenía razón, ahora ellos también eran sus amigos, y yo tenía que darles una oportunidad, seguro que no eran tan horribles. Además, tenía que ir, para asegurarme de que Leslie estaba bien.
Caminamos por los pasillos del instituto, cuando empecé a notar algo raro, todo el mundo me miraba.
-Leslie...- dije en un tono un poco bajo para que toda la gente que me miraba no me escuchase.- ¿tengo algo en la cara? ¿O me ha bajado la regla y estoy manchada o algo?
-No, ¿porque?
-Todos nos miran...
Leslie echó un vistazo al rededor y según pasábamos la gente iba cuchicheando, no sé el que, pero por algún motivo o Leslie o yo o las dos eramos la comidilla del instituto o circulaba un rumor sobre alguna de nosotras.
Esto pasa muchas veces en el instituto, aunque normalmente pasa con gente super popular. Chicos del equipo de fútbol como Ryan y sus amigos o chicas animadoras, no con Leslie ni conmigo.
Alguna vez había pasado con Harry. Empezó a correr el rumor de que había dejado embarazada a una chica de primer curso, pero era mentira, Harry siempre usa protección, según dice.
Valery pasó por mi lado y sonrió.
-Hey, Ali, después me cuentas con detalles.- dijo Valery en un tono de voz para que solo yo la oyera y después siguió de largo dejándome con la palabra en la boca.
¿A que se refiere? ¿Que ha pasado?
No entiendo nada...
Sonó el timbre que indicaba el comienzo de la clase y fuí a mi sitio junto a Nick.
-Buenos días.- le dije y me senté a su lado.
-¿Ya no estás de mal humor como ayer?- dijo él.
-No ya no.- dije sonriendo y pensando en que había hecho las paces con Leslie.
-No me extraña, ayer estuviste buscando consuelo...
-¿A que te refieres?
-No te hagas la tonta, ya me lo han dicho.- respondió.
-Decirte el que.
-Lo tuyo y lo de Ryan, ayer.
-¿El que mío y de Ryan? - dije empezando a imaginar de que hablaba.
-Ayer os enrollasteis ¿no?
-¡No!- dije.
-¿Cómo eres tan mentirosa? Ayer me mentiste cuando dijiste que no te gustaba, y ahora me mientes en la cara.- dijo él algo enfadado.
-No te miento. Y aunque estuviese mintiendo ¿a ti que coño te importa? No tengo ningún compromiso contigo, no tengo porque contarte mis cosas y mucho menos decirte la verdad sobre mi vida, ¡ni si quiera me caes bien!- dije cabreada.
La profesora llegó a clase y Nick se quedó en silencio sin responderme y levantó la mano.
-¿Si Señor Carter?- dijo la profesora.
-Quiero que me cambie de sitio.- dijo él.
-¿Por qué?- dijo la profesora.
-Tengo problemas con mi compañera...- dijo él.
-Genial, yo también pido un cambio.- intervine yo.
-Bueno, si tienen algún problema razón de mas para que se sienten juntos y así puedan arreglar sus diferencias.
Yo suspiré, genial, ahora tendría que sentarme de por vida con Nick.
La clase pasó muy despacio. No hablé con Nick ni una vez, lo cual fue complicado ya que teníamos que hacer las prácticas de laboratorio juntos, pero nos las arreglamos como pudimos para no tener que hablar.
Unas horas mas tarde teníamos clase de tutoría. Un clase realmente inútil con nuestro tutor el Sr. Fellon, donde lo único que hacíamos era comentar los problemas de clase, y hablar sobre la importancia de cuidar el material escolar y respetar las normas.
Me senté con Leslie y le conté lo ocurrido con Nick en la clase anterior. Llegamos a la conclusión de que el rumor que corría por el instituto sobre mi era de que había vuelto con Ryan y que nos habíamos estado enrrollando en la sala de profesores...
-Los profesores de guardia me contaron sobre un incidente que ocurrió ayer después de clase en la sala de profesores. Cierto alumno o alumna de esta clase entró ayer en la sala de profesores, que por si no lo hemos dicho ya suficientes veces esta estrictamente prohibida a alumnos, para ''besuquearse'' con otro alumno o alumna de otra clase. No diré nombres ya que eso a mi no me corresponde.
-Como si no lo supiéramos ya.- soltó Amber, una animadora pija de mi clase.
-Solo quería decíroslo para que recordéis que está prohibido y que toda persona que lo haga será castiga ¿De acuerdo?- dijo el Sr. Fellon ignorando el comentario de Amber.
Genial, por si no tuviese ya suficiente de que todo el instituto hablase de mi, ahora también lo hacían los profesores...
Lo peor es que todo el mundo pensaba que era cierto cuando en realidad no lo era ¡Yo no me había besado con Ryan! Al menos no desde hacía ya bastante... En cuanto viese a Ryan le cantaría las cuarenta, estaba harta de que circularan tantos rumores sobre mi.
Miré a Nick que estaba en última fila, me estaba mirando, pero en cuanto le miré retiró la mirada. Estaba enfadado.
No es que me importase, pero no quería que pensara que era una mentirosa, aunque igualmente ¿a él que le importaba lo que hiciese yo con Ryan? Es mas, ¿por qué no dejo de preocuparme por lo que Nick piense de mi?

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¡Hasta aquí el capítulo!
De verdad que siento haber estado tanto tiempo sin subir capítulo las anteriores semanas, pero como ya os dije se me rompió el ordenador. Pero ya lo he recuperado, así que volveréis a tener capítulo cada menos tiempo ^^
Muchas gracias por lo comentarios, en serio, me motivan un montón a seguir con la novela, y cada vez que leo un comentario vuestro me entran ganas de ponerme a escribir ^_^
En fin, nada mas que decir :) Muchos besos y hasta el próximo capítulo que espero que sea pronto :) Se os quiere <3

sábado, 10 de noviembre de 2012

Capítulo 11.

Ryan sin decirme nada se giró y empezó a buscar algo en los cajones de la sala.
-¿Que haces?- dije mirándole sin entender nada.
-¿Que coño crees que hago? Robar los exámenes. ¿Quieres vigilar?- dijo mientras seguía buscando.
-¿Y por que me tenías que traer a mi?- dije mirándole sin vigilar.
-Eras la primera persona que pasaba por ahí.- dijo y yo suspiré.
-Yo me voy- dije.
Abrí la puerta dispuesta a salir de la sala pero vi como una profesora venía directa. Mierda. Cerré la puerta rápidamente deseando que la profesora no me hubiese visto.
-¡Ryan, viene una profesora! ¿Que hacemos?- dije nerviosa.
El esbozó una breve sonrisa ante mi reacción y luego tiró de mi mano y se metió conmigo en un armario.
-Ryan, nos va a pillar y estaremos castigados de por vida.- dije hablando muy rápido, cosa que me suele pasar cuando estoy nerviosa. Ryan puso una mano en mi boca para que cerrara el pico.
-Si no paras de hablar estoy seguro de que nos pillaran.- dijo él sin rastro de nervios en su voz.
Entonces oímos como la puerta de la sala de profesores se abría dejando paso a la profesora. Nosotros nos quedamos en completo silencio esperando a que se fuera. Estábamos en un armario lleno de papeles y archivos y Ryan se giró buscando el examen que quería robar. Oí como la cafetera se encendía, lo cual significaba que la profesora se iba a quedar ahí un buen rato, genial.
Empezamos a oír ruidos de fuera y Ryan dejó de hacer lo que estaba haciendo y pegó su oído a la puerta intentando descubrir si la profesora se iba ya o que estaba pasando, yo hice lo mismo.
No sé oía mucho así que miré por la rendija de la puerta y vi a la profesora besándose con el profesor de Educación física sobre la mesa. Miré a Ryan con los ojos muy abiertos aun flipando y le hice un gesto para que mirara él también. Ryan miró y empezó a reírse y ahogó la risa con su mano, yo aun seguía flipando ante tal imagen. Los dos volvimos a apoyar el oído en la puerta.
Entonces la profesora abrió la puerta del armario y Ryan y yo nos caímos al suelo. Mierda, estábamos jodidos.
-¡¿Que hacen ustedes aquí?!- el profesor de Educación física permanecía recto detrás de la profesora de lengua.
-Nos quedamos encerrados.- improvisó Ryan y yo asentí.
-Este armario no tiene llave, y en el caso de que fuera verdad ¿como han llegado hasta aquí?
El único plan que se me ocurría en esos momento era huir, y la verdad, no era muy bueno.
-Bueno...- dijo Ryan.- Nos pasó lo mismo que a vosotros.
-¿Cómo?- dijo la profesora. Yo tampoco le había entendido.
-Ya sabes... Nos dio el calentón y tuvimos que entrar en el armario a enrrollarnos.-dijo y yo me quedé en silencio deseando matarle, pero no dije nada.- Tranquila profesora, nosotros no diremos nada sobre su desliz con el profesor de Educación Física si usted no dice que estuvimos aquí.- dijo con una de sus sonrisa que te convencen de todo.
-Señorito Collins, no tenemos nada que ocultar, nosotros estamos casados.
-Vaya ¿en serio? Que cagada...- dijo Ryan.- ¿Estamos castigados?
-Si, estáis castigados hasta las vacaciones de navidad limpiando las aulas después de clase, por entrar en la sala de profesores a ''enrrollaros'' y por intentar chantajear a una profesora. ¿Le parece bien?
-Pero...- dije yo.
-Está bien.- me interrumpió Ryan.
-Bien,- dijo la profesora.- ahora salir de aquí.
Ryan y yo salimos de la sala de profesores y Ryan soltó una carcajada.
-¿De que te ríes?- dije yo enfadada, aunque a decir verdad la situación había sido graciosa.
-No sé, ha sido divertido.
-¿Divertido? Estoy castigada todo un trimestre por tu culpa, eso no tiene nada de gracia. Además ¿porque has tenido que decir que nos estábamos enrrollando?
-Yo que sé, me pareció buena idea.
-Pues ya ves que no, si te hubiese callado no estaríamos tanto tiempo castigados.
-Es igual, ha merecido la pena. Tengo el examen. - dijo sonriendo mientras lo sacaba de su bolsillo trasero.- Ahora lo venderé y me forraré, además estaré aprobado.
-Pff, eres insufrible ¿que he ganado yo con todo esto?
-Mi compañía todos los días después de clase, considérate afortunada.
Caminábamos hacia la puerta, los pasillos ya estaban vacíos, todos se habían ido hace un rato a su casa.
-Eso no es nada positivo, de echo creo que es como un castigo extra.
-Venga Alison, no te engañes. Sé que te encanto, de echo el Viernes estuviste a punto de besarme ¿no es cierto?
-No, has debido de confundir la realidad con tus sueños.- mentí.
Él se rió.
-Ya... En fin, me voy Alison. Nos vemos mañana después de clase.- me guiñó el ojo y se fue en dirección a su casa.

Por la tarde ese mismo día ya en mi casa cogí el teléfono para llamar a Harry.
-¿Si?- dijo la voz de su madre tras el teléfono.
-Hola ¿Esta Harry?
-Si un segundo.-dijo su madre.- Harry, es para ti.
-Si es una chica di que no estoy.- dijo él. Se supone que yo no tenía que haber escuchado esto, pero Harry gritó mas de la cuenta.
-Lo siento, no está.- dijo su madre.
-Dile que soy Alison.- dije.
-Un segundo,- dijo su madre, la verdad es que disimular no era lo suyo.- dice que es Alison.- dijo su madre a Harry.
-Ah, entonces si.- dijo Harry cogiendo el teléfono.-Lo siento, creí que eras una de las pesadas que no paran de llamar.- dijo él.-¿Que tal?
-Mal, no sé que le pasa a Leslie. Parece otra...
-¿Es por el pircing ese? La verdad es que le queda un poco raro... Pero si le gusta que se le va a hacer.
-No es solo por eso. Desde que se junta con Alex parece otra...
-No sé, no he tenido mucho tiempo para hablar con ella...
-Pues ya te lo digo yo, ahora no tiene tiempo ni para ni ni para Mike, además fuma.
-Serán tonterías, se le pasará en unos días.
-No sé yo...- dije.
Estuvimos hablando por una rato mas, el me contó sus dramas con las chicas que no dejan de llamarle y me dijo que debería de empezar a usar números de teléfono inventados. Y yo le conté todo sobre el motivo por el cual estaría castigada por el resto del trimestre, Harry no hizo mas que reírse.
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Siento haber tarado tanto en escribir este capítulo :( Pero es que se me ha roto mi ordenador y tanía escrito el capítulo ahí pero como ya no le tengo pues lo he tenido que volver a escribir entre otras cosas.
Pero bueno, intentaré ser mas puntual la próximas vez ^^
Dejarme un comentario si os ha gustado, y si no os a gustado también XD.
Muchos besos y hasta la próxima :33

martes, 23 de octubre de 2012

Capítulo 10.


Estaba mirando el teléfono fijamente, esperando que sonara.
-Suena, teléfono, suena.- dije sola en mi habitación.
Era Domingo, ayer estuve todo el tiempo llamando a Leslie por teléfono sin recibir respuesta. Estaba preocupada, quería saber si había conseguido salir de la fiesta sin que la pillase la policía o por lo contrario estaba en un buen lío.
Bajé las escaleras rápido, cansada de esperar una llamada que no parecía llegar nunca. Cogí me chaqueta y abrí la puerta.
-Mamá, voy a casa de Leslie. Vuelvo en un rato.- dije sin mas y salí de casa.
Caminé ligera hacia casa de Leslie, aun preocupada. Tras unos minutos caminando allí estaba, las luces estaban encendidas así que seguramente habría alguien dentro de la casa.
Lo mas probable sería que la hubiesen pillado y ahora estuviese castigada de por vida, sin móvil entre otras cosas, por eso no respondía mis llamadas.
Subí al porche de su casa y llamé decidida al timbre. Esperé unos segundos y abrieron la puerta. Era la madre de Leslie.
-Hola, ¿está por ahí Leslie?- dije algo tímida esperando que me dejara verla a pesar de que estuviese castigada según mis suposiciones.
-Lo siento Alison, ha salido.- dijo su madre.
Eso me dejó descolocada. ¿Había salido? ¿No estaba castigada? ¿No la habían pillado? Entonces... ¿Por qué no respondió ni una de mis llamadas?
-De acuerdo, ¿la puede decir que he estado aquí y si es posible que me llame?
-Claro, Alison, se lo diré.- respondió ella amablemente.
-De acuerdo. Gracias, hasta pronto.- dije y me giré de vuelta a mi casa.
Caminé despacio, pensando que podía haber pasado. Tal vez tuviese el móvil en silencio, sin batería o roto y por eso no respondió mis llamadas. Hablé con Harry, que había salido airoso del problema de la fiesta, y me dijo que él también había intentado llamar a Leslie y que tampoco la había respondido... Aun así era raro. Leslie siempre solía estar en contacto conmigo las veinticuatro horas del día, ya fuese por Skype, twitter, facebook o el móvil, pero esta vez no había dado señales de vida por ninguna de esas. Tampoco podía estar enfadada conmigo, no había pasado nada.
Llegué a casa y me tumbé en mi cama, mirando al techo, aun pensando en Leslie, no entendía nada, así que decidí esperar a verla en Lunes en el instituto o a que me llamase por teléfono.
En ese momento mi móvil comenzó a sonar, yo me levanté corriendo y respondí segura de que era Leslie.
-¿¡Leslie!?- dije rápidamente.
-No, soy yo.
-... ¿Y quien eres tú?
-¡Pues quien voy a ser inútil! - era Mike.
-Perdón idiota, no te había reconocido la voz.- dije suspirando.
-¿Me voy unos días y ya no te acuerdas ni de mi voz?- respondió él.
-Está bien, está bien, lo siento. Ha sido un lapsus.- contesté.- ¿Que tal la universidad y el campus?
-Genial, solo que no mola ser novato.- dijo.
-Me imagino.- respondí.
-¿Esperabas que fuera Leslie?- dijo cambiando de tema.
-Si... Llevo todo el fin de semana intentando hablar con ella y no ha habido respuesta. ¿Has hablado tú con ella?
-No desde el Viernes, a mi tampoco me coge el teléfono...- dijo.- Por eso te llamaba, pensé que estaría contigo, pero ya veo que no.
-Ya bueno, hace un rato he ido a su casa y su madre me dijo que había salido...
-Bueno... Estará ocupada. ¿La verás mañana?
-Si, supongo que en el instituto ¿Quieres que la diga algo?
-Si, dila que este fin de semana tengo pensado pasarlo allí y que si puede quedar ¿De acuerdo? Y si es posible que sea desde por la mañana mejor. No podré ir mucho a visitaros por el tema de la gasolina el dinero y tal, así que cuanto mas tiempo pase con ella mejor. Y luego la noche la pasaré con vosotros, me quedaré a dormir y el Domingo por la mañana vuelvo al campus ¿Os parece?
-Genial, seguro que Leslie y papa y mama se alegran.- dije.
-Lo sé, os echo de menos.
-Y nosotros a ti, y eso que solo llevas una semana fuera. La casa sin ti está demasiado silenciosa...- dije y él se rió.
-Está bien Ali, tengo que colgar, no vemos el fin de semana que viene ¿no?
-Seguro.- dije.
-De acuerdo, pues hasta entonces enana.
-Adiós caraculo, te quiero.
-Y yo.- dijo y colgamos el teléfono.
Era cierto, echaba mucho de menos a Michael, es mi hermano, es tonto y no le aguanto, pero cuando se va se nota su ausencia y me doy cuenta de que le quiero mucho mas de lo que pensaba...









A la mañana siguiente mi despertador sonó a las siete de la mañana. Cuando estuve preparada para irme al instituto me fui al salón a esperar. Normalmente Leslie pasaba a recogerme y después nos íbamos las dos juntas al instituto, pero no sabía si esta vez pasaría lo mismo al haber estado todo el fin de semana ilocalizable. Esperé sentada, y cuando ya no podía esperar mas abrí la puerta de mi casa y salí para ir sola hacia el instituto.
Pero allí estaba Leslie, a punto de pulsar el timbre de mi casa.
-¡Llegas tarde!- dije furiosa.
-Lo siento...- dijo.- Como te pones...
-¿¡Por qué no me has cogido el teléf... ¿Que tienes en la cara?
Leslie sonrió. Se había hecho un picing en la nariz, el típico al que solíamos denominar ''pircing de toro'' pero que en realidad se llamaba ''septum''.
-¿Te gusta?- dijo sonriendo.
-No.- dije y comencé a andar hacia el instituto.
-¿Porque? - dijo ella desilusionada.
-No sé, simplemente no me gusta.
-Bueno, es igual, a mi me encanta.- dijo sonriente.- Alex me convenció de que me lo hiciera, y ahora que lo tengo pienso que es increíble  Me lo hizo Evelyn con una aguja, fue realmente doloroso. No veas como se puso mi madre cuando lo vio...- dijo riendo.
-Estas loca.- dije tras un suspiro.
-¡Hay que hacer locuras!- dijo aun sonriente.
-En fin, ¿se puede saber porque no me has cogido el teléfono este fin de semana? Me tenías preocupada.
-Estuve ocupada, quedé con Alex y sus amigos, son realmente geniales, hicimos un montón de cosas...
-El que ¿drogaros? ¿fumar porros? Porque el lo único que sabe hacer esa gente, Leslie, en serio, no son buenos...
-¡Joder, Alison, otra igual! Creí que tu me comprenderías... Pero ya veo que eres otra aburrida como mi madre.
-¿Aburrida? ¿Es que por no juntarme con esa chusma soy una aburrida?- dije parándome en seco y mirándola.
Ella alzó la ceja y sacó una especie de cigarro de su bolsillo, lo encendió y lo metió en su boca.
-¡¿Desde cuando fumas?!- dije y ella me echó el humo en la cara provocando en mi un ataque de tos. Ella se rió.
-No sé... Venga Ali, no te enfades ¿Quieres una calada?
-No.- dije y empecé a andar de nuevo.
-¿Y tú que has hecho este fin de semana?- dijo cambiando de tema.
-¿Además de preocuparme por ti?- dije y ella suspiró.
-Si...
-Hablar con Mike, y él también estaba preocupado.
-¿Si?- dijo indiferente.
-Si, te echa de menos y a ti parece no importarte. Dice que vendrá este Sábado y que quiere verte.
-Vaya, no puedo...- dijo como si nada dándole otra calada a su cigarro.
-Solo podrá venir este fin de semana. ¿No puedes aplazar lo que sea que tienes que hacer?
-No. Alex me invitó a un concierto, los conciertos no se repiten.
-Alex, Alex, Alex ¿Es que solo sabes hablar de él? Nadie diría que Michael es tu novio...
-Venga, Alison. Deja de quejarte, es un buen amigo...
-¿Y vas a dejar plantado a Mike por él?- ella me miró.
-Joder, está bien. Que pesada eres, en serio.
Entramos en el instituto y dejamos de hablar. Entré en clase y caminé hacia mi sitio en última fila con Nick, con la mala suerte que tropecé con una mochila y estuve a punto de caerme al suelo, genial, ahora me llamarían abraza suelos o cualquier otro mote. 
Por si no había tenido ya suficiente con el comportamiento de Leslie ahora tenía que soportar a Nick y sus extraños cambios repentinos de humor.
No entendía que le pasaba a Leslie, en serio. No parecía ella. Desde que se juntaba con Alex, fumaba, tenía pircings, escuchaba música diferente a la que solía escuchar, y además no dejaba de comportarse como una autentica estúpida. Alex y sus amigos la estaba cambiando, y yo tenía que hacer algo, para que volviera a ser la Leslie de siempre, pero no sabía el que.
Me senté en mi sitio y Nick esbozó una sonrisa.
-Buenos días patosilla.
-Hola imbécil- dije sin rastro de buen humor.
-¿Alguien no ha tenido un buen fin de semana?- preguntó.
-¿Alguien quiere una patada?- contesté y él se rió, a pesar de que yo lo decía totalmente en serio.
-¿Que te ha pasado?- dijo mas serio.
La verdad es que no le incumbía para nada lo que me pasara o me dejara de pasar, pero la verdad es que necesitaba desahogarme, y ahora mismo Nick era la única persona a la que se lo podía contar.
-Leslie está muy rara desde que tiene esos nuevos amigos...
-¿Que amigos?
-Alex Black y su gente...
-¿El tío que robó en la fiesta de Ryan?- preguntó.
-El mismo.
-Vaya, lo siento. Es tío es un cabrón. Aunque creía que te caía bien.
-¿A mi? ¿Es niño? Ni de coña...
-Ya me extrañaba, dicen que tu le colaste en la fiesta o algo así... Pero yo sabía que no podía ser, siendo la chica de Ryan.- dijo Nick.
-No soy la chica de Ryan.
-Venga Alison, sé que salíais juntos hace unos años, y es obvio que aun te gusta.
-¿Y tú que coño sabes?- respondí algo molesta.
-Os he visto hablar, además justo antes de que entrara en la habitación a salvarte el culo en la fiesta estabais a punto de besaros.
-¿Nos estabas espiando?- dije mirándole fijamente.
-No, solo pasaba por ahí. No tengo ningún interés en espiar a dos pijos como vosotros...
-Ya...
-Bueno, entonce dices que no te gusta Ryan ¿no?
-Si, de hecho no le soporto.- dije a pesar de que en la fiesta tuve ganas de besarle.
-Vale.- dijo sin mas.
Las clases pasaron muy despacio, el día se estaba haciendo eterno, y cuando al fin sonó la sirena que indicaba que podíamos ir a casa fui a buscar a Harry, necesitaba hablar con él, creo que él sería el único que podía entenderme en esos momentos.
Atravesé el pasillo por el que pasaba la gente para ir hacia casa. Leslie se había ido sola, estábamos un poco enfadadas así que sería mejor no hablarnos hasta que se nos pasara.
Vi a Harry a lo lejos, pero él no pareció verme a mi. Entonces sin previo aviso una mano tiró de mi brazo y me metió en la sala de profesores. La sala de profesores estaba prohibida para los alumnos desde siempre, todo el mundo lo sabía, y si entraba allí debía ser con un profesor, si no estabas en un completo lío. Así que yo estaba oficialmente en un completo lío, ya que la mano que tiraba de mi no era especialmente de un profesor, si no de Ryan Collins. El día mejoraba por momentos.
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¿Os ha gustado? Espero que si :DD No olvidéis comentar y nada, muchoooos besos!

domingo, 14 de octubre de 2012

Capítulo 9

Un chico algo bebido nos abrió la puerta. Entré en casa de Ryan y sentí unas ganas enormes de salir de nuevo por la puerta.
Me vino a la cabeza todos eso momentos, cuando aun salía con él. Iba a comer a su casa, hacíamos los deberes juntos en su cuarto, veíamos películas en el salón, hacíamos el idiota por el pasillo, y cuando me tenía que ir me daba un largo beso en la entrada, justo donde yo estaba ahora. Borré todos esos pensamientos de mi cabeza, y me concentré en no toparme con Ryan bajo ningún concepto.
-Pasar, pasar.- dijo el chico como si fuera su casa.
Todos sonrieron excepto yo y pasaron.
La casa de Ryan seguía tal y como la recordaba. Era enorme, prácticamente una mansión, incluso tenía un jacuzzi en el jardín, que a mi personalmente me encantaba aunque era un gasto innecesario, pero bueno, a la familia de Ryan siempre le ha sobrado el dinero.
Leslie miró la casa prácticamente con la boca abierta. Si se hubiese tratado de otro chico habría soltado un comentario del tipo ''Este chico es un buen partido, ¡ME LO PIDO!'' o me habría intentado emparejar con él, pero se trataba de Ryan, y con Ryan era distinto, le odiaba y no se permitían bromas de ese estilo.
A mi espalda alguien me rodeó por el hombro y me habló al oído.
-¿Te puedes creer que esta es la casa de Ryan y yo sin saberlo?
Era Harry, había tenido que verme entrar y había venido a saludarme.
-Si lo sé.
-Pensé que no vendrías tratándose de casa de Ryan.
-Y no habría venido, pero no sabía que venía aquí, y al final entre unas cosas y otras he acabado entrando...
-Bueno, te lo pasarás bien. ¿Sabes? Hay bebida de calidad, este tío tiene mucha pasta. Tal vez intente ligármelo.- Bromeó Harry.
En su caso era diferente, Harry si se permitía hacer bromas de ese estilo. Probablemente porque dichas por él suelen resultar mas divertidas... No sé, pero yo solté una carcajada.
Harry me dio un vaso de un vodka extraño que él aseguró que era de buena calidad, aunque yo no entiendo mucho...
Y después me dejó allí, en la entrada sola diciendo que iba a ver si ligaba un poco... Leslie había desaparecido hace un rato con Alex y Evelyn, así que empecé a preocuparme por no encontrarme con Ryan.
Pasé por la cocina y vi el pelo rubio de Ryan, así que salí en seguida de allí y fui hacia una habitación donde Ryan tenía un billar un futbolín y algunas cosas de esas.
Intenté buscar a alguien conocido con quien entablar una conversación para hacer el rato mas ameno, pero todas las personas que había allí eran completos desconocidos, excepto Nick Carter que jugaba al billar con algunos de sus amigos. Era o hablar con Nick o quedarme sola en un lado como una absoluta idiota, así que me acerqué a Nick.
-¡Ey!- le dije sonriendo. Tal vez si tuviésemos una conversación agradable nuestra relación en clase mejorara y tal vez incluso pudiésemos llegar a ser amigos. Nick me miró un segundo como si fuera invisible y continuó con su partida. Tal vez no me hubiese oído.
-¡Hola Nick!- Repetí mas alto.
-¿Me hablas a mi?- dijo con desdén.
-¿Cuantos Nicks hay aquí?- bromeé.
-Pues no lo sé.- dijo sin sonreír.
-¿Que tal? -dije subiéndome en la mesa de billar.
-Mal.- dijo simplemente.
-¿Y eso?
-Pues estaba tan feliz jugando al billar con mis amigos pero ha venido una foca a sentarse en la mesa.
-Ehhh... vale...- dije bajándome y riendo levemente a pesar de que no me hubiese hecho ni pizca de gracia. ¿De que coño iba? A lo mejor era su forma de hacerse el gracioso...
-¿Que te parece la fiesta?- dije ya que él no parecía que fuera a decir nada.
-Oye niñata, si esta es tu forma de ligar o algo, no se te da demasiado bien. ¿Puedes irte?- dijo tras un suspiro.
-Descuida gilipollas.- dije y salí de allí mientras sus amigos reían levemente.
No sé que coño le pasaba al niño este. No es que normalmente fuera Mister Simpatía, pero al menos era agradable, tenía comentarios estúpidos pero no pensaba que fueran con mala intención, solo como un juego, pero ahora me había dejado totalmente claro lo imbécil que es. Actuaba como si fuera el mejor chico del mundo, como si ninguna chica fuera suficiente para él, no hablaba con chicas populares, a pesar de que ellas muchas veces intentaban ligar con él, era algo así como inalcanzable. A mi no me gustaba, ni tampoco quería nada con él, pero ¿es que acaso tampoco podía ser mi amigo? Era un completo estúpido.
Fui hacia el salón con mi bebida en una mano esquivando a la gente que bailaba y bebía sin control hasta llegar a un sofá.
Pude ver a Alex al final del salón tomándose una pastilla que seguramente no fuera para el dolor de cabeza ni nada parecido.
No me fiaba nada de él, siempre que iba a algún sitio tenía problemas, no le conocía mucho, pero tampoco quería hacerlo. Lo único que me consolaba es que Leslie no estaba ahora mismo con él, si no seguramente le habría ofrecido una de sus pastillas y no sé que habría hecho Leslie.
Me quedé mirando fijamente a Alex, que estaba detrás del sillón donde yo estaba sentada, junto a una de las puertas del salón.
Alex abrió un cajón que había y rebuscó no muy disimuladamente en él, sacó un collar que debía de ser de la madre de Ryan y lo deslizó dentro de su bolsillo.
-¿Que coño haces gilipollas?- un amigo cercano de Ryan llamado Simon se acercó a Alex dándole un empujón.
Era obvio que Simon estaba bastante bebido o si no no se habría atrevido a enfrentarse el solo a Alex.
-¡No me toques imbécil!- dijo Alex devolviéndolo en empujón y dejándolo tirado en el suelo.
La gente empezó a hacer corro a su al rededor, pero yo me quedé donde estaba, no quería llamar la atención.
-¡Que cojones está pasando!- era Ryan.
Se estaba abriendo paso en el corro que se había formado al rededor de Alex y Simon. Yo sé que a Ryan no le daba ningún miedo enfrentarse a Alex, eran mas o menos igual de fuertes, y Ryan tenía el apoyo de mucha gente al ser tan popular.
-Acabo de ver como Alex se guardaba un collar de tu madre en el bolsillo.- afirmó Simon.
Ryan cogió del cuello de la chaqueta a Alex y metió la mano en su bolsillo sacando el collar. Alex balanceó su brazo propinándole un puñetazo a Ryan en la mejilla. Ryan se alejó un paso de él y puso la mano en su boca que le sangraba.
-Hijo de puta, hijo de puta, hijo de puta... Simon, llama a Cameron.- dijo Ryan  mirando al suelo.
Eso solo significaba una cosa, iba a haber pelea. Cameron es un tipo fuerte y Ryan siempre le avisa cuando quiere dar una verdadera paliza a alguien.
Ryan empujó a Alex con la ayuda de otro chico contra la pared, y en seguida llegó Cameron. Le empezaron a dar puñetazos y patadas. No estaban en igualdad de condiciones, y era lógico que Alex saldría muy mal parado de esta, pero la cosa no quedaría así y probablemente en unos días se la devolviera con creces.
Cuando Ryan pensó que era suficiente paró.
-Sácale de mi casa.- dijo Ryan a Cameron y este le hizo caso. Ryan se giró viendo a la multitud que había estado observando la pelea, a mi no, yo estaba en el sillón de espaldas a él.- ¿Y vosotros que miráis? ¡Salir del salón, joder!
La gente no tardó ni dos segundo en hacerle caso y se fueron a continuar la fiesta fuera del salón. Yo me quedé donde estaba, si me movía Ryan me vería, así que me encogí en el sillón y me quedé en silencio esperando a que se fuera.
-¿Quién cojones ha traído a este?- dijo Ryan a Simon que era el único quedaba en el salón además de Ryan y yo.
-Le vi entrar con Alison y su amiga.- dijo Simon.
Me han pillado, pensé.
-¿Que Alison? ¿Miller?- dijo Ryan.
-Si, tu ex.- dijo Simon y Ryan soltó una carcajada.
-Que hija de puta...- dijo Ryan aun riendo y Simon se quedó en silencio sin comprender muy bien.
-Que hija de puta.- Repitió Ryan y después dio un puñetazo a la pared.- ¿La has visto?
-No, antes la vi con Harry Mccain, pero después no.- dijo Simon.
-Si la ves dímelo.- concluyó Ryan y salió del salón.
Al salir Ryan la habitación empezó a llenarse en seguida de gente bailando. Y aproveché para salir de allí.
Estaba en un lío, no solo había venido a al fiesta de Ryan cuando dije que no, dejando por el suelo mi dignidad, si no que Ryan lo sabía, y al parecer no estaba muy contento al descubrir que probablemente le dieran una paliza en unos días por culpa de que yo hubiese dejado entrar a Alex. Genial... Estaba muerta.
Lo mejor sería salir de esa casa cuanto antes, y comencé a buscar a Leslie, lo cual no era tarea fácil pensando en el enorme tamaño de la casa de Ryan y la cantidad de gente que había.
Subí por las escaleras sin buscar a Leslie, y me metí en la habitación de Ryan para poder llamarla por teléfono y ahorrarme tener que encontrarla.
La habitación de Ryan era la única vacía y en silencio, así que no me quedaba otra.
Me senté en la cama de Ryan, saqué mi móvil del bolso y llamé a Leslie. Un toque, no lo cogía, dos, tampoco, tres, igual, cuatro, nada... Y así sucesivamente. Seguramente con el sonido alto de la música no me escuchara.
Suspiré intentando idear un plan. Lo mejor era que me fuera directamente a casa sin Leslie y la explicara todo mañana... Me levanté de la cama de Ryan dispuesta a salir de aquella casa cuando la puerta se abrió, dejando paso nada mas y nada menos que a Ryan.
-O sea, que estabas en mi cuarto...- dijo esbozando una sonrisa y cerrando la puerta tras él.
-Si, pero ya me iba.- dije intentando salir.
-Oh no, tu de aquí no te vas, creo que me debes varias explicaciones.- dijo él.
-No tengo nada que decirte.
-Aja, es decir, que vienes a mi casa cuando dijiste que jamás la volverías a pisar y además traes a gente para que me robe y no tienes nada que decir...- dijo.
-De acuerdo, yo no quería que Alex entrara en tu casa, pero ¿que esperabas que hiciera? Y si he venido a tu mierda de fiesta es porque básicamente me han obligado.- contesté.- ¿Me puedo ir ya?
-Me han dado un puñetazo en la cara por tu culpa... ¿No merezco una compensación?- dijo acorralándome en la pared.
-No lo creo...- dije mientras él acercaba sus labios a mi.
Podría decir que no quería besarle, que era feo y nada atrayente, pero sería mentira. Yo Alison Miller tenía ganas de besar al idiota de Ryan Collins. Pero no lo hice.
Alguien aporreó la puerta haciendo que Ryan se alejara de mi.
-¡Ryan la policía, la hemos jodido!
-Me cago en la puta.- dijo Ryan saliendo le habitación e ignorándome por completo que yo estaba allí.
Ryan estaba en un grave problema, la fiesta estaba llena de menores de edad bebiendo alcohol, además de tabaco y drogas, porque ya había visto a mas de uno haciendo lo mismo que Alex... Seguro que los vecinos habían llamado a la policía por el volumen de la música y ahora la policía se llevaría detenidos a todas las personas que pillaran en la fiesta, y después se lo harían saber a sus padres. No solo Ryan estaba en un grave problema, si no que todas las personas que estaba en la fiesta también. Me asomé por la ventana y vi a la gente que corría para que la policía no le cogiese. Muchos habían conseguido escapar, pero estaba claro que yo no lo conseguiría, la fiesta ya estaba prácticamente vacía y todos los que quedasen dentro serían detenidos.
Estaba sola en la habitación de Ryan intentando pensar algo. Seguramente Ryan estaría abajo escondiendo todo rastro de fiesta, lo cual era difícil, pero si al menos conseguía hacer desaparecer las bolsas de pastillas que algunos idiotas habían dejado allí la bronca sería menor.
Yo no había tomado mas que el vaso de vodka, pero no tenía forma de demostrarlo, así que estaba en un completo lío, menuda noche.
-¿Que haces ahí parada? Vaya, eres mas tonta de lo que sueles demostrar en clase...- Nick entró en la habitación.
-Déjame en paz imbécil.
-¿Prefieres que te ayude o que te pillen?- dijo él sonriendo.
-¿Tu ayudando a una foca?- dije alzando una ceja.
-Venga... No te tomes todo tan a pecho.- Se quedó un segundo callado.- Vienen, métete en el armario.
-¿Que?- dije.
Nick no dijo nada y me empujó dentro del armario de Ryan.
-Estate callada, si nos pillan estamos muertos.
El armario era bastante grande para ser un armario, pero no suficientemente grande como para que fuera cómodo estar metido allí dentro con otra persona. Notaba el aliento de Nick en mi frente ya que estábamos practicamente pegados. Podía oír como la policía revisaba si quedaba alguien en la casa. Seguramente la mayoría hubiesen escapado. Pensé en Harry y en Leslie, y deseé que ojalá estuviesen bien.
-Ya...- dijo Nick y abrió la puerta del armario.
-Bien pues me voy.- dije caminando hacia la puerta.
-¡No! Ahora la policía estará hablando con Ryan en el piso de abajo y llamando a sus padres. Hay que salir por la ventana.
-¿Por la ventana? ¿Es que estás loco? Esto es un segundo piso, por si no lo has notado.
-¿Y para que crees que son la enredaderas? ¿Para adornar? ¡NO! Es obvio que están para ayudarte a salir por la ventana. Así que vamos.
-No pienso saltar por la ventana.- dije.
-¿Prefieres que te pillen aquí y llamen a tus padres?
-No...
-Pues vamos. Te enseñaré como hacerlo.
Los dos nos acercamos a la ventana. Había una enredaderas que llegaban hasta abajo, tal vez fuera fácil, pero la altura era mucha. De nuevo agradecí no haberme puesto tacones.
-Solo tienes que ir enganchándote, y es importante que no mires abajo.- dijo Nick.- Yo iré primero, y así te cogeré si te caes.
-No pienso dejar que vayas tu primero.- dije pensando en que llevaba falda y en que probablemente si el iba primero me viera todo.
-No tengo ningún interés en mirar debajo de tu falda.- dijo leyéndome la mente.
-No lo decía por eso...
-Ya... Venga, si no nos damos prisa nos cogerán.
Yo suspiré sabiendo que no me quedaba otra que hacerle caso. Él pasó al otro lado de la ventana ágilmente y se agarró a la enredadera bajando un poco.
-Vamos, te toca.- dijo aun agarrado.
Respiré profundamente, me ajusté la falda para que se viera lo menos posible y pasé al otro lado. El vértigo empezó a hacerme temblar. Me agarré fuertemente a la enredadera que se movía demasiado. Nick bajaba rápidamente debajo mía, y yo me movía con torpeza despacio. El final de la enredadera llegó, y aun quedaba mas de un metro para llegar al suelo. Nick ya estaba en el suelo de pie esperándome.
-Venga date prisa.- dijo impaciente. Tenía que saltar, pero me daba miedo y el lo tuvo que notar.- Está bien... Lánzate yo te cojo.- Dijo abriendo los brazos.
-¿Seguro? Ni se te ocurra quitarte...- dije.
-Que no... Venga.
Cerré los ojos y solté las manos de la enredadera. Noté como Nick me cogía por la cintura, entonces abrí los ojos.
-Gracias.- dije aun temblando un poco.
-De nada.- dijo dejándome en el suelo.- Y ahora salgamos de aquí.- dijo cogiéndome la mano y agachándose.
Había un coche de policía y una furgoneta donde estaban recogiendo los datos de algunos asistentes a la fiesta que habían cogido. Nick y yo estábamos detrás de un arbusto, dispuestos a echar a correr en el momento justo y escapar antes de que nos pillaran. Nick empezó a correr aun de mi mano sin avisar y yo hice lo mismo.
Corrimos entre los coches hasta estar suficientemente lejos de la casa de Alex y después paramos. Él soltó mi mano. Yo respiraba con dificultad por la carrera, en cambio él estaba como nuevo. Que vergüenza, me sentía completamente inútil...
-Gracias por ayudarme...- dije.
-No es nada.
Yo empecé a andar hacia casa y el no hacía ademán de irse a la suya y caminó a mi lado.
-¿Por qué lo has hecho?
-¿El que?- dijo él.
-Ayudarme.
Me pareció muy raro que lo hiciera, y mas después de como me había tratado mientras jugaba al billar.
-No sé, puede que no sea tan malo como piensan...- dijo pasando una mano por mi pelo.
-¡Nick!- uno de sus amigos le saludaba unos metros mas lejos de nosotros y Nick apartó rápidamente la mano de mi.
-Me tengo que ir.- dijo sin mas y se fue con su amigo.
-Adiós...- dije yo, a pesar de que ya estaba lejos como para escucharme.
Yo caminé sola a casa, con un montón de pensamientos en la cabeza. ¿Por qué había tenido ganas de besar a Ryan después de todo? ¿Por qué Nick me trataba un rato mal y al otro bien? ¿Que pasaría el Lunes en el instituto?

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Hasta aquí el final del capítulo :D
Ya lo tenía escrito desde hace unos días, pero estaba esperando a que comentarais en el anterior para subir este :D Y ya le tenéis!
Me ha quedado bastante largo este capítulo, pero estoy contenta con el resultado ^^
Como siempre comentarme que os ha parecido, y muchos besos =)

jueves, 11 de octubre de 2012

Capítulo 8.


Era Viernes por la tarde. La semana se me había hecho realmente larga. Había evitado a toda costa mas encontramientos con Ryan, en cambio no conseguí librarme de Nick. Desgraciadamente me tengo que sentar junto a el en algunas clases, además de ser mi compañero de laboratorio, pero he conseguido evitar las conversaciones con él. En clase lo único que hace es dormir, escuchar música o soltar comentarios estúpidos que provocan la risa en los demás compañeros de clase, a mi no, a mi lo único que me provocan sus ''divertidos'' comentarios es unas ganas enormes de estamparle la cabeza contra la pared.
Afortunadamente ya era Viernes, y no tendría que volver a ver a ninguno de los dos hasta el Lunes.
Llamé por teléfono a Leslie para saber si haríamos algo esta noche, descolgué el fijo del salón y esperé a que Leslie contestara mi llamada.
-¿Si?- dijo su voz tras el teléfono.
-¿Que hacemos esta noche?
-Pues me ha dicho Harry que hay una buena fiesta en el barrio, en casa de algún tío que no sabe quien es.
-Genial, ¿hace falta estar invitado?
-No, dice Harry que a él le dijo Helen la de los dientes torcidos que montaban una fiesta y que viniera quien quisiera.
-Perfecto, ¿tienes la dirección?
-Si, a la 10 te paso a recoger y vamos ¿vale?.- dijo Les.
-Vale.- confirmé. Y colgamos los teléfonos.


Horas mas tarde el timbre de mi casa sonaba. Bajé a prisa las escaleras a abrir la puerta.
-Hola Les.- la di un abrazo.- ¿Nos vamos?
-Espera, ¿está en casa Mike? No hablo con él desde hace casi una semana.
-No, hoy mismo hizo las maletas, se muda al campus.
Era el primer año de universidad de Michael, y tras muchos rollos de admisión le habían aceptado en una universidad no muy cerca de casa. Por eso decidió irse al campus y venir algunos fin de semanas a casa.
-Oh... Quería despedirme de él antes de que se fuera. No sé porque no me ha avisado.- dijo Les algo desanimada.
-Tuvo que olvidarse... ¿Nos vamos ya?
-Claro. - dijo recuperando la sonrisa.
Caminamos hacia la zona del barrio pijo. Yo no sabía donde era la fiesta así que me dejé guiar por Leslie. Caminamos unas cuantas manzanas. Agradecí no haberme puesto tacones, ya que teníamos que subir una cuesta y no habría sido nada agradable.
Pasamos las diferentes casas con amplios jardines y piscinas. Era el barrio mas pijo de la ciudad, de hecho en ese mismo barrio vive Ryan, y deseé no encontrarle.
-Aquí es.- dijo Leslie.
-No, aquí no.- confirmé yo.
-¿Y tú que sabes?- dijo ella.
-No puede ser...
-Si tía, me dijo Harry que era la casa número 613, y es esta. Además, puedo oír la música y el alboroto. Es aquí creéme.- dijo Leslie caminando hacia la puerta.
Yo me quedé parada, y cuando Leslie estaba alcanzando el timbre me miró.
-¿Es que no te vas a mover?
-No. Yo aquí no entro.- dije.
Leslie bajó el porche y fue a la acera de nuevo junto a mi.
-¿Como que no entras...? ¿No tenías ganas de venir?
-Si tía, pero esta es la casa de Ryan, no pienso entrar.
-¿De Ryan? ¿En serio? Este chico vive genial.- dijo Leslie admirando la casa.
-Pues aun no la has visto por dentro...- dije.- En fin, ese no el tema, volvamos a casa... Por favor.
-¡Que mas da, Ali! Es una fiesta, aquí viene todo el mundo.
-Ya, pero le dije a Ryan que no pensaba volver a pisar su casa y que no iría a su fiesta. Si me presento ahora allí quedaré como una idiota.
Leslie suspiró.
Entonces yo dirigí la vista hacia la derecha, por donde caminaba un chico moreno junto a una chica con el pelo un tanto raro.
-¡Ey, Leshy!- dijo el chico, que resultó se Alex Black. Lo que faltaba.
-¡Hola Alex! ¿Vienes a la fiesta?
-Pues eso pretendo, pero no sé si podré entrar... No me llevo demasiado bien con el tal Ryan.
Normal, pensé. Alex además de ser un creído, es muy mala influencia, yo tampoco querría que Alex entrara en mi casa ni loca.
-Si vienes con nosotras seguro que entras.- dijo Leslie.- ¿Entramos ya?- dijo esta vez mirándome a mi.
Se que si decía que no Leslie entraría igualmente y me tendría que ir a casa. La verdad es que no me importaba irme a casa, pero no quería dejar a Leslie sola con Alex.
-Vale... - dije desganada.
-¡Genial!- dijo Leslie y Alex sonrió junto a la chica con el pelo raro.
-Por cierto, esta es Evelyn.- dijo Alex refiriéndose a la chica del pelo raro. Era mas o menos de la estatura de Leslie y mía, rubia con la puntas teñidas de azul eléctrico que después continuaba degradándose hasta convertirse en negro, tenía el pelo corto con un flequillo hacia el lado. Tenía dos pircings debajo de los labios que según he leído se llaman ''snake bites'', y unas dilataciones el las orejas.
-Yo soy Leslie y ella es Alison.- dijo Les y ella nos dio dos besos.
-Sin conseguimos entrar puede que dentro la líe un poco.- Dijo Alex terminando su cigarro y tirándolo al suelo.
-Genial.-dijo Leslie.
No es que Ryan me importe, pero no me parece bien que si él no quiere que Alex entre en su casa tenga que entrar, y mas si después la va a liar... En fin, en cualquier caso yo no quiero saber nada.
Entraré en la fiesta y evitaré a toda costa encontrarme con Ryan, no tiene que enterarse que estoy en su casa...
Leslie llamó al timbre y en seguida abrieron la puerta.
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Pues hasta aquí el capítulo :D
Dejarme un comentario diciendo que os ha parecido y esas cosas :3
Muchos besos y hasta pronto. Se os quiere <3

viernes, 5 de octubre de 2012

Capítulo 7.


Mi primer pensamiento al levantarme por las mañanas era ''¡La siesta que me voy a echar cuando vuelva a casa!'', siesta que nunca hacía, pero bueno. ¿Porque no tendré tanto sueño por la noche como el que tengo por las mañanas? Jamás lo comprenderé.
Ya llevábamos una semana de clase, era Lunes, y no hay nada que odie mas que los Lunes.
Este año empezaba fuerte, ya que sería el último, y los profesores ya no se andaban con rollos de la primera semana en el que se quieren aprender los nombre, no, al segundo día ya teníamos un montón de deberes y todos los libros estrenados, un infierno.
Estaba en clase de Literatura sentada junto a Leslie, ella me comentaba en voz baja que ayer había estado discutiendo con su madre.
-...me parece injusto, ella nunca quiere escucharme y soy yo la que se tiene que callar ¡Cuando en realidad tengo razón! Es realmente...
Leslie continuaba hablando, pero yo había notado que la profesora nos miraba, solo que Leslie no.
La di en la rodilla con la mano para que se callara, y ella soltó un breve ''auch'' y siguió desahogándose.
-Senorita Anderson, podría hacer el favor de callarse.- dijo la profesora.
Leslie abrió los ojos como platos.
-Perdón...
-Por favor Alison, cámbiese de sitio con Greg, y a partir de ahora sientese siempre allí, a ver si Leslie presta mas atención a la asignatura.
Empecé a recoger mis cosas despacio. Genial, por si no era ya suficientemente aburrida la literatura ahora que estaba sentada a la otra punta de Leslie lo sería mas.
Cuando tuve todo recogido dirigí mi vista al lugar donde estaba Greg, para ver cual sería mi nuevo sitio.
Perfecto, genial, asombroso, magnifico... Estaría sentada al lado de Nick Carter, ahora si que odiaba la literatura.
Caminé hacia el final de la clase, en última fila donde estaba Nick y me senté en la mesa de al lado.
-Gracias a ti y a tu amiga nos han separado a mi y a Greg...- dijo Nick en voz baja sin mirarme.
-Tampoco a mi me agrada sentarme a tu lado, descuida.- respondí de mala gana.

La clase se hizo realmente eterna y nada mas acabó recogí mis cosas y volví junto a Leslie.
-Que aburrimiento, en serio.- le dije.
-¡Yo mas!- contestó ella.- El cerdo de Greg no dejaba de morder su boli, repugnante.
-Recuérdame que no le preste nunca un bolígrafo a Greg.- dije y nos reímos.
Ahora teníamos clase de química, así que iríamos al laboratorio.
Caminé por el pasillo junto a Leslie y los demás de clase directos al laboratorio.
Entonces vi a Ryan apoyado en el marco de la puerta de la que debía ser su clase, no le veía desde aquel día en la fiesta, y no sabía si él me diría algo mas, la última vez me dejó descolocada con ese comentario que dijo de ''Eso te crees ahora'' . Me vio y yo pasé de largo creyéndome salvada, pero no.
-¿Donde vas?- dijo Ryan cogiéndome de la muñeca y haciendo que le mirara.
-A clase.- dije soltándome y volviendo a caminar.
El se puso a mi altura y comenzó a caminar a mi lado.
-¿Porque me sigues?- dije.
-No te estoy siguiendo, que egocéntrica eres Alison.- dijo con una sonrisa socarrona.
-Ya...
-Y bueno, ¿como te va?
-Mal.-contesté.
-¿Por qué? ¿Es que acaso tu novio te ha dejado?
-No, es solo que un pesado no deja de hablarme y no parece darse cuenta de que paso de él.- Ryan se rió.
-Está bien, capto la indirecta.- me cogió de la mano y se paró.- Solo dime, ¿irás a mi fiesta el Viernes?
-No pisaría tu casa ni loca.- él se volvió a reír.
-No mientas Alison, ya lo has hecho mas de una vez.
-Y no lo volveré a hacer.- dije y entré en el laboratorio.

Ya estaban todos sentados, al maldito idiota de Ryan había hecho que me retrasara mucho en llegar a clase.
La puerta se abrió detrás de mi, y suspiré aliviada al saber que no había sido la última en llegar.
-Miller y Carter, llegáis tarde, espero que sea la última vez.- dijo el profesor de química.
-Lo siento.- contesté.
-Seréis pareja de laboratorio, sentaros allí.- dijo señalando un sitio al final de la clase.
Genial, otra clase mas en la que tendría que aguantar a Nick Carter, el día mejoraba por momentos.
Vi a Leslie sentada junto a su compañera de laboratorio Brianna, Leslie tenía suerte, Brianna es realmente inteligente, seguro que aprobaría química. Y yo en cambio estaba con el tarugo de Nick...
Miré a Nick que se reía un poco junto a mi.
-¿Y tú de que te ríes?- dije.
-Parece que estamos destinados Alison.- dijo mientras el profesor comenzaba a explicar el experimento que haríamos.
-Pues si, que suerte la mía...- dije irónicamente.
-La verdad es que si, eres una chica con suerte, no todas consiguen sentarse en dos clases junto a mi.- dijo sonriendo.
-Si Nick, lo que tu digas... Y cállate, o no me enteraré de nada.
Nick comenzó a levantar todos los extraños vasos con líquidos de colores que teníamos sobre la mesa blanca mirándolos y yo intenté prestar atención a lo que el profesor explicaba.
-Y ya está, si os ha salido bien, el color de la mezcla empezará a cambiar. Podéis empezar.- dijo el profesor cuando terminó de explicar el experimento.
No tenía ni idea de que teníamos que hacer, en la pizarra lo único que ponía era KMnO4 + NaOH + Azúcar.
-¿Te has enterado de lo que hay que hacer?- le dije a Nick y el se rió.
-¿Que ha pasado? ¿La señorita Alison no se ha enterado de nada? Anda que... Parecías aplicada.
-Cállate imbécil, tu tampoco te has enterado de nada.- dije suspirando.
Nick levantó las dos patas delanteras de su silla balanceándose sobre las dos traseras, de forma en la que podía ver la pizarra.
-A diferencia de ti no me hace falta escuchar tontas explicaciones para saber lo que tengo que hacer, lo pone en la pizarra, solo hay que mezclar esas cosas.
-¡Que genio! No lo sabía...- dije de nuevo irónicamente.- ¿Acaso tienes una mínima idea de que es lo que pone que hay que mezclar?
El suspiró y me miró.
-Pon 20 ml de agua en ese vaso.- dijo.
-¿Cómo sabes que hay que hacer eso?- dije mirando al rededor para ver que hacían los demás que ya iban bastante avanzados.
-Lo sé y punto.- dijo.
Suspiré y me limité a hacer lo que él decía, si lo hacíamos mal le echaría las culpas a él y listo.
-¿Y ahora Einstein?
-Coge esos critalitos morados que hay en ese vaso.- yo los cogí y se los di.
Él echó unos cuentos en el agua y lo removió consiguiendo un líquido morado. Después cogió otro vaso con agua y le puso el azúcar.
-Échale esas cosas blancas que tienes ahí.- dijo señalando unas cosas y yo le hice caso.
Yo le miré y esperé a que me dijera algo mas.
-Ya está.- dijo.
-Se supone que tienen que cambiar de color.- dije.
-Ya, es que hay que mezclar los dos vasos.- dijo como si fuera obvio, y la verdad es que si que lo era un poco.
Cogí los dos vasos y los junté. La mezcla se volvió negra, mas tarde azul oscuro, después verde oscuro, verde mas claro, y finalmente naranja.
Nick sonreía.
-Me debes una disculpa ¿no?
-¿Yo? ¿Por que?- dije.
-Ya sabes, por llamarme imbécil, y esas cosas. Acabas de comprobar que no soy tan imbécil como creías.
-Sigo pensando que eres imbécil.- contesté.
-Vaya, pues gracias.
-De nada.- dije y sonó la sirena.
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¿Os ha gustado?
Espero que si :3
Por cierto, he abierto una encuesta que podéis ver a la derecha para tener en cuenta vuestras opiniones, votar please.
No olvidéis comentar y nada, un beso grande, se os quiere!

viernes, 28 de septiembre de 2012

Capítulo 6.

Siete de la mañana, en la radio de mi despertador sonaba una canción de Rihanna, que conocía únicamente por el hecho de que siempre sonaba en la radio, una de esas típicas canciones que conoces pero que no tienes ni en tu mp3, ni móvil, ni nada.
Pase todo el día anterior durmiendo, y viendo series online con algunas pausas para mis necesidades vitales, lógicamente.
No quería empezar de nuevo la rutina, el simple hecho de pensar que a partir de ahora tendría que madrugar todos los días para pasar seis horas de aburrimiento en ese infierno al que llaman instituto, lo único que me consolaba es que este sería el último año, y que después de eso solo tendría que aguantar mínimo cuatro años de universidad, mas de diez años de trabajo y luego al fin sería una viejecita  jubilada y podría dedicarme a vivir la vida loca... la verdad es que no suena demasiado tentador dicho así.
Me levanté arrastrando los pies hasta la cocina. Michael aun seguía dormido ya que él ya no tenía que ir al instituto, así que podría comerme mis cereales tranquilamente.
Después de desayunar, me di una ducha, me arreglé el pelo y me vestí.
No tenía pensado llevarme ningún libro, como mucho me llevaría un lápiz y un cuaderno por si acaso necesito apuntar algo, pero este sería el primer día, y el primer día nadie suele llevar nada.
A las ocho y veinticinco sonó el timbre, era Leslie puntual como siempre.
Abrí la puerta y me fui a encontrar con ella, tenía una cara realmente cansada, al igual que yo, habíamos pasado todo el verano durmiendo hasta las tantas y ahora nos resultaba imposible levantarnos temprano.
-Buenos días...- dije.
-¡Lo serán para ti! Odio madrugar...- soltó Leslie tras un bostezo y yo me reí.
Empezamos nuestro camino hacia el instituto, aun no sabíamos en que clase íbamos a estar, solo espero que fuera en la misma que Leslie, lo demás me daba igual.
Normalmente en mi instituto ponían unas listas en el tablón de anuncios donde ponía nuestra clase.
Leslie y yo entramos en el instituto empezando a ver caras conocidas, pero nadie se preocupaba por saludar, todos estaban atentos a ver en que clase les había tocado.
El tablón de anuncios con las listas estaba repleto de gente tratando de ver algo.
-Espero que nos toque juntas...- dijo Leslie.
-Y yo.- respondí intentando apartar a la gente para llegar a ver mi nombre en la lista.
-¡Por favor, apartar, quitaros, no acaparéis cojones!- era la voz de Harry, que empujaba a todos dejándonos el paso libre a Leslie y a mi. Nosotras sonreímos.
-¡Gracias Harry!- dije.
Empecé a revisar la lista despacio, intentando localizar mi nombre.
-Alison Miller... Alison Miller...- me decía a mi misma pasando mi dedo índice por la lista.- Aquí estoy, clase D.- miré a Leslie que aun estaba intentando encontrarse.
-Leslie Anderson... Leslie Anderson... ¡No me veo!
-¡Estas aquí palurda!- dije señalando su nombre.
-¡Clase D, estamos juntas!- dijo Leslie aliviada y dándome un abrazo.
-¡Genial!- dije yo muy feliz.
-Por favor, si a las señoras no les importa dejar de abrazarse en medio del tablón y ir a demostrar su amor lejos de aquí, se agradecería.- dijo Nick Carter.
Nick Carter era un chico extraño, no sé si debería de considerarlo ''popular'' porque él no se relaciona para nada con las animadoras ni los chicos del equipo de fútbol, que aquí son lo mas de lo mas, no, el siempre ha ido a su rollo con sus amigos, pero aun así todo el mundo en el instituto le conoce, las chicas le aman y los chicos le odian. Es un idiota, estúpido, personalmente yo no le aguanto, siempre está con sus aires de superioridad, él no sale con animadoras, pero tampoco da oportunidad a chicas por así decirlo normalitas, tontea con todas pero luego nada, y si te metes con él te hunde la vida.
Solo espero que no me toque en su clase, no creo que le pudiese aguantar mas de tres segundos seguidos.
Leslie y yo nos empezamos a alejar de la multitud alegremente hacia nuestra clase.
-¡Harry!- dijo Leslie.- ¿En que clase estás?
-B.- contestó él.
-Vaya... nosotras en la D.- dije desilusianada.
La verdad es que no compartía clase con Harry desde el primer año de instituto, en segundo nos separaron y ya no nos han vuelto a juntar.
-No pasa nada.- dijo él.- Os veré después de clase ¿no?
-¡Claro!- dijo Leslie.- No la líes demasiado.- dijo y le abrazamos.
Nos dividimos y él se marchó a su clase y nosotras a la nuestra. Entramos en la que a partir de ahora sería nuestra clase y nos sentamos en un lugar mas o menos centrado, no era ni de las primeras filas ni de las últimas.
Ya había algunas personas en clase, no reconocí a muchos, pude ver a Sophie Adams, una chica un poco repelente pero soportable, a Cameron Williams, un chico que solo conocía de vista, y algunos mas que no sabía sus nombres.
La clase poco a poco se iba llenando, y entonces llegó el profesor Fellon que sería nuestro tutor.
Empezó a darnos la típica charla que dan siempre el primer día de clase, sobre las normas, que hay que ser puntuales, nuestro horario, los nuevos profesores... etc, etc...
La clase parecía estar ya al completo pero faltaba alguien que llamó a la puerta que estaba cerrada.
El Sr. Fellon se acercó a la puerta y la abrió.
-Mierda...- susurré para que unicamente Leslie me oyera.
Era el estúpido prepotente de Nick Carter. Leslie suspiró, ella tampoco le soportaba.
-Es el primer día y ya llega tarde Nicholas.- dijo el Sr. Fellon.
-Vaya, lo siento, es que olvidé a que hora se entraba a esto...- dijo él.
-Espero que no se vuelva a repetir.
-Descuida. - dijo como si le hablase a un amigo de toda la vida.
Nick caminó hasta la última fila y se sentó junto a un chico llamado Greg, que era uno de sus amigos.
Nick era moreno, con los ojos claros, una bonita sonrisa, me recordaba un poco a Deryck, solo que Deryck era mas alto, seguramente porque Deryck es mas mayor.
La clase pasó muy despacio, Nick y su amigo Greg no dejaban de soltar comentarios tratando de hacerse los graciosos, y toda la clase se reía, excepto Leslie y yo que actuábamos con indiferencia, las risas de esas personas solo hacían que el ego de Nick Carter creciera mas y mas... Y no es eso precisamente lo que mas necesitábamos.
Probablemente lo único que me gustaba de Nick era que se odiaba con Ryan.
Cuando yo aun salía con Ryan ellos siempre estaban enemistados, y eso probablemente hizo que mi odio por Nick naciera, pero una vez lo dejé con Ryan no pude evitar seguir odiando a Nick, su personalidad es realmente detestable.
Cuando al fin sonó la sirena nos dejaron ir a casa, pero el Señor Fellon no comunicó que a partir de mañana empezarían las clases comunes y que trajéramos ya los libros... Que depresión me daba.
Leslie y yo salimos de la clase y allí estaba Harry esperándonos apoyado en la puerta.
-Y bien, ¿que tal?- dijo Harry.
-Normal...- Dijo Leslie.- Es que nos ha tocado en clase con Nick y Greg... Y ya sabes que son un tanto insoportables...- Harry se rió.
-Estáis jodidas.
Caminamos los tres juntos hacia la puerta, hasta que una chica con el pelo castaño que solo conocía de vista paró a Harry y empezó a intentar convencerlo de que fuera a su casa, y Harry como no cedió ya que como él siempre decía ''tenía un polvo asegurado''... En estos momentos Harry me recordaba a Nick, solo que Harry al menos tenía su encanto.
Abandonamos a Harry con ''su polvo asegurado'' y salimos a la calle de camino a nuestras casas comentando la clase y que libros nos llevaríamos mañana.
-¡Mira!- dijo Leslie señalando a Alex Black que caminaba hacia nosotras.
Alex Black es un chico de los suburbios, es conocido por su mala fama en continuas peleas callejeras, carreras ilegales, y la cantidad de tabaco y drogas que seguramente consuma a diario.
Alex tiene el pelo castaño, con los ojos verdes, tiene un look tipo skater, caminaba despacio mientras fumaba su cigarro.
-Si, es Alex... ¿Que pasa?- dije indiferente.
-¿Le conoces?- dijo Leslie mirándome.- Creí que me dijiste que no.
-Alex Black... todos le conocen.- contesté.
-¿Black? ¿Es ese su apellido?- dijo Leslie.
-Si, ¿a que se debe este repentino interés por él?- dije.
-¡Es el chico que me acompañó el otro día a casa!- dijo Leslie con una media sonrisa, y yo abrí los ojos impresionada.- ¡Alex!- dijo Leslie saludándole.
-¡Leshy! ¿Como estas?- dijo dándola dos besos.
¿Leshy? ¡Desde cuando a Leslie la llaman Leshy! No me gustaban ese chico, y me gustaba aun menos que Leslie su juntara con él, es una mala influencia realmente.
-Genial, ¿y tu?
-Igual.- contestó él.
-Esta es Alison.- dijo Leslie.- Mi mejor amiga.
-Hola...- dije cortada.
-Hola guapa.- dijo él dándome dos besos y dando después una calada a su cigarro.
-El otro día te fuiste sin dejarme tu número de teléfono...- dijo Leslie.
-Si, lo sé Leshy. Me arrepentí en seguida, tuve ganas de llamarte ¿Tienes un bolígrafo?- dijo.
Leslie le dio uno y Alex le apuntó su teléfono en la palma de la mano.
-Me llamas ¿vale?- dijo Alex.
-Seguro.- dijo Leslie.
-Está bien. Pues nos vemos.- La volvió a dar dos besos a ella y a mi y se fue.
Cuando estuvo suficientemente lejos comencé a hablar.
-¿Estás loca Leslie? ¿Sabes lo peligroso que es Alex Black?
-¡Es un buen chico Ali, no te preocupes!- dijo Leslie.
-No me gusta que te juntes con él...
-Venga, por favor, solo me ha dado su teléfono, no es nada peligroso.- contestó ella.
-Yo te he avisado, además ¿por que cojones te llama Leshy?- dije y ella se rió.
-Él dijo que Leshy sonaba mejor que Leslie y que a partir de ahora me llamaría así.- dijo sonriendo.
-Pero no es tu nombre...
-¡Da igual!- contestó Leslie.
No dijimos nada mas respecto al tema de Alex Black, yo no me quise preocupar, supongo que sería una tontería y que mañana se le habría olvidado la existencia de Alex.
Acompañé a Leslie a casa y me despedí de ella hasta mañana.
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Hasta aquí el capítulo! Espero que os haya gustado mucho :D Y nada, que ya he añadido casi todos los personajes que van a ser importantes, pero no sé, si se me van ocurriendo mas los añadiré :D

Y nada mas por mi parte, dejar un comentario con lo que os ha parecido :3 Y decirme que os parecen los personajes que estoy añadiendo nuevos ¿ok?
Muchos besis, y hasta la próxima!